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Longina, la musa de Manuel Corona

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Longina vivió hasta los años setenta del siglo veinte, su vejez transcurrió en un hogar de ancianos de La Habana, y una vez fallecida, los caibarienenses se empeñaron en que descansara junto al músico que la inmortalizó: Manuel Corona. El promotor de tal idea fue el investigador de la cultura Manuel Barreiro Consuegra, quien realizó todas las indagaciones y concibió la ceremonia.

Cuando en 1968 se le dio definitiva sepultura a los restos  de Manuel Corona, uno de los más grandes trovadores tradicionales de Cuba, nacido en Caibarién, al centro norte del país; una muchacha llamada Longina llevó sobre las piernas el pequeño osario desde la sede de la Academia de Música hasta el cementerio caibarienense. Se recordaba así a la musa del mismo nombre que le inspiró su más conocida canción, y a quien le compuso también una segunda , llamada La Rosa Negra.
Pero, ¿quién fue la mujer que inspiró aquella frase de: “en el lenguaje misterioso de tus ojos…”? Pues ni novia, ni amor mal correspondido, ni hermana; sino una negra hermosísima a la que conoció en una de sus habituales tertulias trovadorescas en casa de María Teresa Vera (otra trovadora cubana) y a quien le compuso, por encargo, la hermosa canción.

La propia María Teresa Vera contó que una tarde de domingo llegó Longina O´Farril, acompañando al Comandante del Ejército Libertador Armando André (periodista y político antimachadista que murió asesinado) y éste le pidió que le compusiera una canción a la hermosa. Corona preguntó su nombre y a la semana siguiente ya existía otra de las grandes composiciones de la trova tradicional cubana, era el 15 de octubre de 1918.

Manuel Corona RaimundoPasó el tiempo y unos años después, Corona encontró a Longina en una calle, la saludó con afecto y ella, con indiferencia, respondió fríamente. Cuentan que entonces le compuso la segunda titulada La Rosa Negra: “te he vuelto a ver Longina seductora…”

Sin embargo, Longina no fue una mujer frívola o engreída, quizás no dio suficiente importancia a lo que ocurría con su nombre y aquella canción. Se le reconoce como alguien importante en la formación de Julio Antonio Mella, luchador comunista cubano, de quien fuera niñera.

De Longina  aprendió Julio Antonio Mella el español, pues su madre, irlandesa, vino a Cuba con la salud muy delicada. La joven negra  acompañaba  a Julio Antonio y su hermano, a paseos por las calles de La Habana, los llevaba con frecuencia a la orilla del mar y les cantaba canciones de la época. También les formó el gusto por las comidas cubanas y cuentan que tuvo parte en formar su espíritu recio ante las dificultades; por su relación con cubanos que intervinieron en las guerras de independencia o se oponían al orden de cosas en la república neocolonial cubana de los primeros años del siglo XX, debe haberle hablado de esas ideas y de los héroes cubanos. Aún no era famosa entonces por la canción.

Longina vivió hasta los años setenta del siglo veinte, su vejez transcurrió en un hogar de ancianos de La Habana, y una vez fallecida, los caibarienenses se empeñaron en que descansara junto al músico que la inmortalizó: Manuel Corona. El promotor de tal idea fue el investigador de la cultura Manuel Barreiro Consuegra, quien realizó todas las indagaciones y concibió la ceremonia.

El proceso  para depositar definitivamente los restos de Longina O´Farril en el mismo panteón de Corona, comenzó el 24 de diciembre de 1988, cuando se exhumaron sus restos en el cementerio de Colón en La Habana, y se trasladaron a Caibarién. Al día siguiente, 25 de diciembre, velaron sus restos en la Academia de Música, donde mismo se velaron veinte años antes los de Corona, trovadores conocidos de todo el país ofrecieron cincuenta y dos serenatas a personalidades locales, trabajadores destacados, educadores de amplia trayectoria, en fin, a los más relevantes caibarienenses. El coro municipal nombrado Villa Blanca y la Banda Municipal de Conciertos también entonaron  obras musicales de Manuel Corona, y por supuesto, su antológica Longina.

El 26 de diciembre de 1988, fecha más importante de la Semana de la Cultura en Caibarién, se dio definitiva sepultura a los restos de Longina junto a los de su bardo, en una ceremonia de pueblo, donde guitarras y trovadores de todo el país les  rindieron tributo.

Longina, musa de CoronaComo iniciativa de la sección de Música  en Villa Clara de la Asociación “Hermanos Saiz”, AHS, organización  que agrupa a todos los artistas jóvenes de Cuba, desde la década del noventa del siglo XX se comenzó a realizar un encuentro de trovadores jóvenes nombrado Longina, siempre en los primeros días del mes de enero para hacerlo coincidir con cada aniversario de la muerte del trovador Manuel Corona Raimundo, ocurrida el 9 de enero de 1950.

Al evento Longina  acuden trovadores de todo el país, tiene como sede principal a Santa Clara, municipio capital de la provincia de Villa Clara, donde se ofrecen conversatorios y conciertos en diferentes plazas culturales y en los numerosos centros de enseñanza superior que existen allí; la subsede es Caibarién, como lugar donde descansan los restos  del conocido trovador y su musa, las  actividades  fundamentales son una peregrinación al cementerio local donde participan los trovadores asistentes al evento y el pueblo caibarienense, y un concierto con los invitados .

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05/01/2015 13:39 mipedacitodecuba Enlace permanente. Artistas locales No hay comentarios. Comentar.

Marinas en Caibarién

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(acercamiento a 30 años de un Salón)

El tiempo corre a una velocidad imperceptible que solo se nos hace evidente, a veces aplastante, pasados los años. De pronto, este reciente diciembre, tropecé con que el Salón Marinas de Caibarién llegaba a sus treinta. Por cierto, de pronto me sorprende que con bastante frecuencia últimamente le suprimen la s, marca de plural, y lo llaman Marina, en inocente traición a su nombre original.

Pero, digresiones lingüísticas aparte, el asunto está en que el más antiguo salón de las artes visuales en Villa Clara, que honra a Leopoldo Romañach, aquel que inmortalizó con su pincel nuestros paisajes marinos, sobrevivió a todo tipo de avatares “contra viento y marea”.

Recuerdo a sus fundadores: un grupo de entonces muy jóvenes artistas locales con una galería recién nacida, empeñados en revivir el Colectivo Plástico, dispuestos a escuchar al maestro Clotildo Rodríguez, ávidos de aprovechar el espacio y las circunstancias favorables al quehacer plástico. Nombres como Arnaldo, Gazapo, Fernando, Domingo, Mellita… y otros que pierdo en el tiempo, forman la lista de aquellos.

Salón Marina 2011 (archivo cntv)Llegó el llamado período especial y las privaciones fueron extremas, pero el Marinas resistió; marcharon a otros lares algunos de sus fundadores y el Marinas sobrevivió; tuvo ediciones catárticas por trabas en la organización, censura, carencias, falta de rigor en la admisión…pero siguió allí cada diciembre aun cuando la Semana de Cultura en Caibarién que lo tenía como evento principal, se fue a otra fecha.

Al cabo de treinta años sobre todo me admira el gran empecinamiento por mantenerlo, contagioso, hereditario…bendita “enfermedad” en bien del Arte que lo trajo hasta hoy.

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07/01/2015 13:25 mipedacitodecuba Enlace permanente. Opinión No hay comentarios. Comentar.


Tony Ávila en concierto en Caibarién

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(Más allá de la choza de Chicha y Chacho)

Cada 9 de enero los caibarieneses disfrutan de la actuación de trovadores invitados al Longina; a veces descargan todos ellos, liderados por la Trovuntivitis, otras, uno de los invitados asume el concierto que nos beneficia como sitio donde naciera el trovador que inmortalizó a la hermosa Longina y tierra donde descansan unidos para la eternidad la Musa y el Bardo.

En estos casi veinte años del Longina, los primeros trovadores dejaron de ser jóvenes, otros llegaron con nuevos y viejos aires, las presentaciones cambiaron de sede: frente al sitio donde antaño estuvo la casa natal de Corona, en el patio que lleva su nombre en la UNEAC o, como en este caso, frente al monumento a José Martí en el paseo del mismo nombre.

Asidua a estos homenajes que comienzan con la peregrinación de los trovadores de todo el país asistentes al Longina hasta el cementerio local y terminan con el mencionado concierto nocturno, acudí en esta edición, 2015, y me encontré de pronto entre un público algo diferente al de ocasiones anteriores.

Había corrido la voz, la emisora de radio y el canal comunitario de televisión local lo dijeron durante dos días previos: Tony Ávila, a las nueve de la noche, el nueve de enero. Y la gente agregaba, como si no lo supiéramos todos: “el de la choza de Chicha y Chacho”.

Pues, así llegamos a Tony Ávila, unos pocos conociendo buena parte de sus letras, otros muchos pidiendo la famosa choza o Timbirichi, otro éxito del momento. Y créalo, nos divertimos…pero “con sustancia”, con materia gris de por medio…desde los primeros minutos la inconformidad y la diversión se dieron la mano para bailar una guaracha.

Preocupaciones sociales relacionadas con la economía nacional, los valores o la crisis de ellos, la emigración, el amor…expresadas con retruécanos y metáforas que se prestan al juego de “entiende lo que tú quieras” como en homenaje al Guayabero, frases como saetas “directo al pulmón” y buena ejecución musical de un grupo de jóvenes a quienes Ávila se ocupó de dejar ejecutar en su tránsito del son a la canción y hasta al bossa nova. Así fue el concierto.

Créame que si bien la disfrutamos, la famosa choza no se llevó el premio de la popularidad: Tiene que haber de tó, Balsero, Nacimiento, Alunizando, fueron las preferidas y coreadas sin cansancio.

El público hizo de todo: bailó por parejas y grupos, coreó incitado por la trova inteligente,  asintió y aplaudió ideas que eran las suyas aun cuando no tuviera recursos literarios para expresarlas de tal modo, y al final nos fuimos a casa con una alegría “sabrosa”, sonrientes y ligeros, con el cerebro fresco y activo como quien acaba de hacer el amor.

Los titulares de la prensa dirán hoy: Exitoso concierto de Tony Ávila en Caibarién; la gente, por su parte, se dirá: Ese Tony Ávila tiene mucho más que la famosa choza…

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13/01/2015 14:20 mipedacitodecuba Enlace permanente. Opinión No hay comentarios. Comentar.

El hombre de la campana o la novela de Caibarién

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Escribir sobre El hombre de la campana me pone en el dilema de escoger entre la identificación con el libro que se produce en todo habitante de Caibarién al autorreconocerse en los personajes, sitios y situaciones narradas en esta, la primera novela de Rogelio Menéndez Gallo, o referirme a los valores que pudieran aportarle universalidad y, por tanto, atraerle otros públicos. Imposibilitada de separar ambos intereses por una limitación genética que tenemos los nacidos en esta orilla de la costa norte del centro de Cuba, que nos obliga a creernos habitantes del lugar más importante del planeta, me referiré a ambos aspectos de esta obra del llamado “padre de la jodeosofía”.

Primero intentaré definir esa ciencia que Menéndez Gallo se inventó para dar sustento teórico a su humor, imprescindible en cada una de sus obras con todos los componentes que le son inherentes: desde la sonrisa socarrona hasta la más sonora carcajada, pasando por el choteo; eso sí, “con sustancia”, pues dicen, no sin razón, que los cubanos nos reímos de nuestras propias desgracias, pero bien que las pensamos y de algún modo risueño y optimista las enfrentamos y resolvemos.

Así escribe Gallo; como buen profesor de Historia, sus novelas tienen una clara ubicación temporal con un delineado entorno socio-económico-político, aún cuando no lo parezca; en esta se habla de la década del treinta del siglo XX, y de la situación revolucionaria que caracterizó esa época en Cuba; con un riguroso conocimiento del ambiente.

tomada de flickr.comUn joven pintor, de nombre Lázaro Carlos Darío Rojas que vive en un pequeño pueblo pesquero, sufre repentinamente una temible enfermedad, la lepra, que desata una reacción absurda de parte de un detestable funcionario y su secuaz, quienes lo obligan a portar una campana de la que no podrá prescindir en ninguna circunstancia. Aun así, la sucesión de peripecias, donde no faltan el humor y hasta el erotismo, muestra la fuerza moral del artista y de sus verdaderos amigos que contrasta con los intereses politiqueros y la corrupción del funcionario.

A veces siento que el protagonista y su drama, son solo el pretexto para volcar en letra impresa ese pintoresco Caibarién que habitó el autor hasta sus años juveniles y del que sigue enamorado hasta hoy aunque tenga una vida a solo siete kilómetros en la vecina villa de San Juan de los Remedios. Pero, atrapada en la lectura, descubro que si bien menciona, describe, narra, sobre Caibarién y su gente (como en el caso de Castillo, el médico de los pobres), la trama trasciende lo local para ubicarse en cualquier pueblo del interior de cualquier país de América Latina o el Caribe, con ese ambiente medio macondiano que los caracteriza. En resumen, aprovechó bien el caldo de cultivo que le ofreció su sitio natal para ponerlo en función de la obra. Y, dato curioso para el lector; hay un tal Guajigallo en la obra que trae una asociación al autor pues, al parecer, no pudo sustraerse al deseo de ser parte de ella.

Debo aclarar que aún cuando esta sea la primera novela de Rogelio Menéndez Gallo, llegó en una etapa madura de su vida y de su creación literaria, pues ya era conocido, premiado y publicado por volúmenes de cuentos con semejantes características formales. Ahora llegará a las bibliotecas públicas de Remedios y Caibarién en una edición "doméstica" que al menos permitirá conocerla en tanto recibe la gracia editorial. Para abundar en motivaciones y entorno creativo, tomo palabras del autor:

Rogelio Menéndez Gallo, Caibarién“Me interesaban los años treinta: lucha contra la tiranía machadista y posterior al 1933 (hasta el 1940). Época poco abordada por la literatura cubana. Investigué pues sobre la situación económica, política, social y cultural de Caibarién en el período. Acopié anécdotas y personajes destacados, hechos insólitos, leyendas…Y solo entonces comencé a escribir El hombre de la Campana, en mis vacaciones del verano de 1985. Odisea agravada por el hecho de que yo trabajaba por entonces, nuevamente, como profesor de preuniversitario; y el profesor es quizás el único trabajador que convierte la casa en prolongación del centro laboral. De modo que la ayuda de Cronos, tiene que ser mayor para el novelista que para el cuentista, y si es profesor, necesita un extra”.

Después de su jubilación laboral, llegaron otras ocho novelas, en tropel que hace pensar que venían madurándose sin poder llevarse a textos y que cuajaron aceleradamente una vez que el ocio vino a “darle una mano” a Cronos.

A mi juicio, literariamente hablando, esta no es su mejor novela; pero es un buen adelanto de lo que vino después; bien escrita, interesante, breve, sazonada de “jodeosofía”, crítica y nada pesimista, es además, para los coterráneos de Menéndez Gallo, la novela de Caibarién. El lector dirá la última palabra.

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23/01/2015 14:26 mipedacitodecuba Enlace permanente. Así somos No hay comentarios. Comentar.

Caibarién rendirá tributo a José Martí

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Con la premiación del concurso Leer a Martí, el 27 de enero a las nueve de la mañana en la Biblioteca Municipal “Antonio Arias García” de Caibarién, continúan las actividades de homenaje a José Martí que tendrán su colofón en una Gala la noche del 28 de enero frente al monumento que guarda la memoria de nuestro Héroe Nacional.

Según información de Madelín del Río, directora municipal de Cultura en Caibarién, en la premiación del concurso Leer a Martí donde los escolares de distintos niveles de enseñanza reflejan sus conocimientos sobre la obra literaria de José Martí, actuará el grupo de teatro guiñol Rimariyama, agrupación que ha preparado una presentación especial para la ocasión.

El 28 de enero iniciará con la Parada Martiana, desfile tradicional en Caibarién donde las escuelas de la localidad llevan hasta el monumento al héroe situado en el Paseo Martí, todo tipo de iniciativas artísticas. Mientras que a las nueve de la noche será la Gala en el mismo lugar, auspiciada por la Sociedad Cultural José Martí, la Biblioteca Municipal “Antonio Arias García” y la Casa de Cultura “Manuel Corona”.

La directiva de Cultura en Caibarién informó que en la Gala actuará talento artístico local y la agrupación musical Son antillano con el solista Juan Carlos Campos, y han sido invitados especialmente los miembros de la Brigada José Martí, las Cátedras Martianas de las escuelas y las autoridades del municipio, a las que se sumará el pueblo.

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26/01/2015 13:20 mipedacitodecuba Enlace permanente. Noticias No hay comentarios. Comentar.

Gala "Para un amigo sincero"

“Para un amigo sincero” se nombró la Gala con que en la noche de este 28 de enero los caibarienenses conmemoraron el 162 aniversario del natalicio de José Martí ante el monumento local a su memoria.

En el sitio se escucharon las palabras de Juan Carlos Santiago Mayo, director de la Biblioteca Municipal y presidente de la Sociedad Cultural José Martí en Caibarién, se declamaron poemas del Héroe Nacional, actuó el grupo musical Son Antillano con Juan Carlos Campos y el repentista Manuel Silverio León.

En la Gala por el 162 aniversario del natalicio de José Martí en Caibarién fueron reconocidos los escolares ganadores del concurso provincial Leer a Martí y se hizo público el mérito de la localidad al lograr tres galardonados en el evento, resultado único en Villa Clara.

Sencillez, balance y delicadeza, distinguieron la Gala donde actuó además una pareja de danza de la Casa de Cultura “Manuel Corona”, todos bajo la dirección artística de Marcelo de Armas.

Con la Gala de homenaje a Martí este 28 de enero en Caibarién, culminan las conmemoraciones locales que incluyeron concursos, conferencias, exposiciones de Artes Plásticas y la tradicional Parada Martiana.

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30/01/2015 13:30 mipedacitodecuba Enlace permanente. Noticias No hay comentarios. Comentar.


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