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La cultura en el mejoramiento de la nación

La cultura en el mejoramiento de la nación

Es tiempo de meditar sobre el empuje de la UNEAC en Caibarién, porque precisamente cumplen ahora su sexto aniversario como Comité Municipal; antes solo eran unos pocos y se agrupaban en la vecina ciudad de Remedios.

De ese tiempo acá, la UNEAC caibarienense ha estado en el centro de todos nuestros acontecimientos locales, organizaron conciertos, veladas político culturales, recordaron fechas históricas, incidieron en el cuidado al medioambiente, promovieron eventos de alcance provincial, en fin, puedo afirmar sin falsas consignas que los artistas están en la vida de Caibarién.

Indudablemente, el local que les fuera entregado en condiciones ruinosas y que con el esfuerzo de los mismos artistas, poco a poco, habitación por habitación, se restaura, es ya una plaza cultural, conciertos cada semana de agrupaciones musicales locales, auguran peñas y otros encuentros con el arte. Caibarién lo necesitaba, los artistas comenzaron a cumplírselo.

Ahora que tanto nos quejamos de la vulgarización del arte, de la promoción de lo menos valioso a costa de marginar lo auténtico, del pensamiento comercial por sobre el arte verdadero, este espacio era muy necesario como alternativa para situar a la cultura en el sitio que le corresponde y no en el que le dan, incluso, las instituciones locales.

Saber aprovechar las disímiles propuestas artísticas de la UNEAC, es una necesidad para elevarnos como pueblo, para recuperar fortalezas que en un tiempo tuvimos y que laten en espera de espacio y talento verdadero.

Igualar lo vulgar a lo popular y lo culto a las élites artísticas, NO es actitud para estos tiempos en este país, aquí, y ahora, se precisa de  la cultura. Los artistas hace tiempo que lo saben, lo expresaron con valentía en su último Congreso, cuando algunos aceptaban públicamente como buenos fenómenos que estaban destruyendo nuestros valores;  no por gusto cada vez recurrimos más al legado del intelectual Cintio Vitier, quien como pocos, insistió y confió siempre en cuánto puede incidir la verdadera y legítima cultura en el mejoramiento de una nación.

Una opinión sobre identidad

Una opinión sobre identidad

En ocasiones, nos enamoramos de un libro, de una canción, de una obra de arte, y a través de ella descubrimos sentimientos o pensamientos que teníamos, pero que no sabíamos cómo expresar. Así me sucede con un ejemplar literario adquirido en la más reciente Feria del Libro, La Fuente Viva, de Miguel Barnet me descubre en cada párrafo certezas que no sabía cómo expresar, me confirma presentimientos y me afianza convicciones.

Dice un colega de la radio que le estoy sacando provecho y no me ofende, es realmente así, no el provecho económico que pueda reportarme el pago de mi trabajo, pues igual podría hablar hoy de algún protagonista local y estaría ganado mi pan; sino provecho intelectual y social, porque quizás usted, al leer esta humilde opinión, también aprenda, se reconozca, se analice, como cubano y como “cangrejero”.

“¿Qué es la identidad? La identidad, como la insularidad, es algo muy inasible y muy cambiante. Nosotros no somos los mismos cubanos que fuimos en el siglo dieciocho o en el diecinueve. Hoy nuestra identidad está compuesta por otros valores, por otras formas de expresión, por otros contenidos. Entonces, la identidad es algo completamente cambiante. Hoy somos más ricos, porque tenemos la herencia de lo que recibimos de la cultura española, de la cultura africana, de la cultura francesa, de la cultura asiática, y estamos tratando de ver cómo eso, todo mezclado, como dijera Nicolás Guillén, nos descubre, nos revela lo más profundo de nuestros ser.

Pero es tan relativo, tan cambiante… ¿Por qué decir que el cubano es alegre, gracioso, bailador, si también es dramático, si el cubano también es profundamente reflexivo, si el cubano también es un ser preñado de contradicciones?”.

Son palabras de Miguel Barnet, pero le reitero que expresan lo que debemos tener bien claro respecto a nosotros mismos; yo agrego, desde mi modesta óptica local,  que el principal error está en creernos esos estereotipos que nos acuñan como irreflexivos, divertidos, extrovertidos y escandalosos y permitirnos ser así para todo, y tolerarnos de ese modo sin tratar de mejorarnos.

Nos conformamos con los esquemas cuando discutimos sin aceptar opiniones divergentes, cuando resolvemos con violencia lo que debe negociarse, cuando creemos que discutir es gritar y hasta irnos a las manos, también nos dejamos encasillar cuando asumimos como natural  que un video clip musical, para ser modernamente cubano debe tener un solar habanero bien marginal, con gallos, tabaco, ron y faldas cortas.

Si ha tenido la desgracia de ver un espectáculo ofrecido al turismo, sabrá de lo que le hablo, glúteos a la vista, mucho meneo, igual en Varadero, Holguín o Cayo Santa María; así nos presentamos como cubanos; por suerte, actúan agrupaciones locales, que aún cuando saben que su contrato depende de complacer gustos foráneos, apuestan por mostrar identidad; pero cuánto podemos hacer aún, nosotros, los de Caibarién, con tanto potencial que nos incluye y nos diferencia, para presentar nuestra verdadera y legítima identidad.

Porque también es un error considerarnos, sencillamente, esa mezcla que definió Don Fernando Ortiz como transculturación, en su tiempo; cierto que en ese momento estábamos cuando él lo dijo; pero, de entonces acá, el mundo ha crecido y ha cambiado, y nuestras relaciones con el mundo también, por lo que hemos dado y recibido y hoy somos unos "transculturados" diferentes, saberlo es esencial para encontrarnos.

No quiero jueguitos con facebook

No quiero jueguitos con facebook

Hace poco leí en una breve información científica que nada menos que 28 mil parejas se han separado por causa de faceboock!!!, a mí me parecieron demasiadas, abundaban en que un alto porciento de las rupturas se debe a que las personas buscan a sus ex y reinician un contacto interrumpido, se prometen nuevas oportunidades...en fin...y si bien reconozco la eficacia de esa red social en comunicarnos, creí que no era para tanto, además, yo no tengo tiempo para perder en la red, publico en el sitio de Radio Caibarién, en mi blog, me informo de lo que sucede en el mundo y a otra cosa, que "barco barado no gana flete", como dice un refrán de Caibarién, mi pedacito de Cuba, !qué voy a perder mi tiempo en jugar, ni en buscar viejos amores! hasta que...

¿Estuviste profundamente enamorado de Raisa Guevara?Sí. ¿Crees que Raisa Guevara estuvo profundamente enamorada de tí?. Sí. ¿Tomarías un helado con Raisa Guevara? Sí.¿Crees que Raisa Guevara tiene una bella foto en su muro? Sí. Un jueguito en faceboock, y si quiero saber qué dijo de mí cualquiera de mis amigos que juega, o quién es el autor de estas afirmaciones,tengo que jugar también y eso conmigo no va, estoy muy ocupada para semejantes boberías...pero, sería bueno saber...titubée.

De pronto: ¿Crees que Raisa Guevara tiene un buen trasero? !En faceboock!, Ahora sí sabré si quien responde me conoce de verdad; como respuesta, la más grave ofensa, la prueba suprema que necesitaba para estar segura de que no quiero jugar, ni me interesa quién dice que lo amé, ni que me amó, que total "lo que fue y no es...", aquella lacónica y humillante respuesta: NO...ah, pero quien respondió eso no me conoce, faceboock es un relajo...Y para colmo leen mis colegas entre risas :¿Crees que Caimán Barbudo usa hilo dental? y alguien afirma que lo usa, !pero si el Caimán es un periódico!

Según mi reciente experiencia: NO TE CREAS COSAS...por lo que respondan sobre tí en faceboock.

Defender lo nuestro

Defender lo nuestro

Por: Luis Machado Ordext

La poetisa María Elena Salado Díaz, residente en Caibarién, anda de paso por Santa Clara. Veía desde la Televisión Cubana la sesión clausura del VI Congreso del Partido en el instante en que arrobó a mi casa. Había subido once pisos, y ella quedó sorprendida al apreciar la presencia de Fidel en el cónclave.

La poetisa María Elena Salado Díaz, residente en Caibarién, anda de paso por Santa Clara. Veía desde la Televisión Cubana la sesión clausura del VI Congreso del Partido en el instante en que arrobó a mi casa. Había subido once pisos, y ella quedó sorprendida al apreciar la presencia de Fidel en el cónclave. En el diálogo, decide repasar aspectos de la intervención del delegado Eusebio Leal Splenger, Historiador de La Habana, quien afirmó: «La cultura es en gran medida la memoria.» Preguntó ¿por qué? y la respuesta no se hizo esperar: «Significa la guía de nuestra historia; la razón de ser de una existencia que no claudica», afirma.

Prefiere la mujer obsequiarme con la recitación de sus décimas dedicadas a la «Paz», perteneciente a su libro Con la voz de mi pupila --editorial Capiro, Villa Clara, 2000--, cuando dice: «Escapa cual cimarrón/ mi canto, se vuelve un haz,/ vuelo de flecha capaz/ de abrir hasta el corazón;/de la cadena, eslabón,/ del mar su rugido fiero/ dice basta, ya no espero/ quiero ser, del ave, trino/ y no ser más remolino/ bajo el ala del sombrero.»

Más adelante continua: «Este canto que ha salido/ a mostrar su libertad/ solo a fuerza de verdad/ vibra, late enardecido;/ este canto se ha crecido/ en el oído del hombre/ y aunque la razón asombre/ es mi canto un largo viaje/ que lleva por equipaje/ las tres letras de su nombre.»

Noto en la melodía de las espinelas un saboreo por la vida. Entonces comenta que constituye la transparencia del acto deslumbrante que vivimos los cubanos por estos días. De tener a Martí, como un gozo perpetuo en las enseñanzas de Fidel. «Es la vida del cubano que, desde la Paz, y eso significan las tres letras a las que hago referencia, perpetúan nuestra independencia.»

«Un hombre sin memoria se traduce en ermitaño, y nada más alejado para un cubano, ese que día a día, desde los parajes más distantes, llámese costa, serranía, surco, vibra en la humildad de conquistar el porvenir y perfeccionar los mecanismos que distinguen a la sociedad cubana afirmada en la defensa de su socialismo», apunta.

Es cierto, no cabe otra alternativa, la poesía, como cualquier otro tipo de manifestación artística, vislumbra aquella afirmación de Fidel cuando abordó hace años ante intelectuales cubanos que debíamos salvar la cultura, un engranaje histórico que perpetúa la forja de nuestra nación.

Concierto de Chalumeau en Caibarién

Concierto de Chalumeau en Caibarién

No hay música culta y música popular, esa división la hicieron los humanos de acuerdo a posiciones clasistas que no se relacionan con el disfrute de lo bello; la verdadera música no repara en el peso del bolsillo o el título que se exhibe en un cuadro en la pared; cuando se crea, se ofrece o se percibe, dejan de existir el resto de las artes, desaparece lo exterior, solo existen la música y los sentimientos que ella despierta en cada espectador.

Así sentimos cuando el pasado jueves  el cuarteto de viento Chalumeau ofreció un concierto en la sede de la UNEAC en Caibarién. Vivaldi, Fredy Mercury y Manuel Corona cohabitaron bajo un mismo techo sin discrepancias de ningún tipo. El numeroso público premió con aplausos cada propuesta.

La selección del repertorio, variada y sobria, permitía ir de los más conocido a lo ignoto, siempre en la cuerda de los considerados clásicos del repertorio internacional y la música cubana, a través de una bien lograda ejecución que reafirma la evaluación de excelencia con que se promueve Chalumeau.

Chalumeau (que significa “soplete” en francés, en alusión a los instrumentos de aliento que componen la agrupación) estuvo integrado primero como trío, por dos clarinetes y un corno, según declaró a Radio Caibarién su director y fundador Luis Rojas, quien explicó que ahora lo forman: oboe, clarinete si bemol, clarinete bajo y corno francés,  a cargo de los músicos Antonio Sánchez, Ernesto del Río, Ricardo González y Luis Rojas. Alto rigor musical y mucho estudio individual conducen a que todos estén evaluados de primer nivel, dos de ellos son miembros de la Asociación Hermanos Saiz (AHS).

En cinco años de arte, Chalumeau gana en prestigio en la región central de Cuba, se presentó en el evento A tempo con Caturla, en el recorrido Con la adarga al brazo de la AHS, actúa en las instalaciones turísticas de la Cayería Norte de Caibarién, y como parte de los proyectos de la AHS de Villa Clara, tienen una peña trimestral en la ciudad de Santa Clara. El proyecto más inmediato será una Peña en la casona de la UNEAC en Caibarién para deleite de un público conocedor y ansioso de este tipo de propuestas, que a partir de la presentación del pasado 14 de abril, espera nuevos encuentros.

Del robo del título de una novela

Del robo del título de una novela

De tanto leer, a veces queremos ponerle nombre a un trabajo periodísticos y se nos asoman al balcón de los pensamientos títulos de toda índole, algunos por estar fuera de contexto, significan todo lo contrario de nuestra intención, otros suenan ridículos y hasta los hay que vienen "como anillo al dedo". Con este lekeleke quiero justificar el hurto del título de una novela de Padura cuya lectura disfruté de lo lindo, y se me tiró encima sin más ni más cuando quise darle nombre a la sección.

En fin, que se me ocurrió contar aquí cómo soy, qué me interesa, cómo vivo en un país tan criticado, odiado, querido y admirado a la vez, qué siente una periodista común, que anda a pie de su casa a la redacción de Radio Caibarién en un día cualquiera...y hasta de esos despistes que no llegan a ser como los de Einstein...faltaría más...pero que se han incrementado hasta convertirse en una "lista de clásicos" que mi amigo Daniel González y algunos parientes recuerdan con frecuencia.

Por ejemplo, en el ámbito familiar tengo fama de mala cocinera, dicen que "tiro para el caldero" y no pruebo lo que cocino, que no me interesa si combina y lo único que hago bien en ese sentido, es que elaboro grandes cantidades, por lo que igual pueden almorzar mis tres convivientes, mis cinco perros y un destacamento de pioneros, que siempre alcanza.

Tal es mi falta de tino para el arte culinario que cuando mi hija tenía cuatro años, en una escena de ternura, besaba mi mano derecha y repetía: "!Como te quiero, mamita, eres la mamita más linda del mundo, te adoro mi mamá...aunque cocines tan mal!!!".

Pero no me acomplejo porque tener la cabeza siempre en las nubes me salva de muchos sinsabores, hasta de los de mi comida.

El cimarrón, Barnet y nuestra identidad

El cimarrón, Barnet y nuestra identidad

Esteban Montejo, protagonista de la novela testimonio Biografía de un cimarrón, de Miguel Barnet, estuvo escondido en la zona montañosa del territorio central del país, hay quien afirma incluso que fue por Guajabana, una loma de Caibarién.

El personaje real se fue al monte durante casi veinte años, había dejado de sentir las escaramuzas de mambises y españoles, se había acabado la guerra y un día, salió del monte con los pelos encaracolados para preguntarle a una anciana: “¿Señora, es verdad que ya somos libres?”

Hoy contaré algunas anécdotas sobre la relación de amistad y admiración que se estableció entre el investigador y el testimoniante.

Miguel Barnet formaba parte de un grupo de investigadores de la Academia de Ciencias de Cuba, un día, vio una entrevista a Esteban Montejo, y una foto; la impresión que le causó la mirada profunda de aquel cimarrón y la certeza de que pudo haber dicho mucho más de lo que se obtuvo en la entrevista que leía, lo llevaron al Hogar de Veteranos.

Esteban Montejo, el cimarrón de Miguel BarnetEn cuanto entró al lugar encontró a Montejo sentado en un taburete y recostado a un árbol, de inmediato se percató de que era el hombre a quien buscaba, ni siquiera entró a ver a los responsables del Hogar, ni pidió permiso, sencillamente se quedó frente al negro de inseparable sombrero de yarey y sintió que empezaba una fuerte conexión entre ambos, corría el año 1963.

A partir de entonces y hasta el 10 de febrero 1973 en que falleció, cada semana el investigador visitó al testimoniante, le llevó invariablemente tabacos, aguardiente, dulce de coco y cigarros, eran lo regalos que el amigo agradecía con una plática tranquila y una filosofía peculiar de su vida de más de cien años.

Biografía de un cimarrón se publicó en 1966, desde entonces acá se reeditó infinitas veces y en todos los idiomas, a partir de entonces, muchas personas del mundo de las ciencias quisieron conocer a Montejo, así visitó con Barnet la Academia, donde lo atendieron con mucho cariño, era un exponente vivo de la historia de Cuba.

Pero también aparecieron quienes trataron de aprovecharse de su fama, hasta alguien trató de hacer una segunda parte de la Biografía, y unos sobrinos que nunca antes dieron señales de vida, acosaban a Barnet pidiendo beneficios económicos por los derechos del autor, qué le cuento, si hasta un abogado de pronto quiso “defender” los intereses de Montejo. Pero, entre amigos no caben esas traiciones, el cimarrón nunca se prestó a tales maniobras, cada entrevista o visita la consultaba con quien lo hiciera célebre: “¿Usted ya habló con Miguel?”, preguntaba siempre.

En una ocasión, un alemán, amigo de Barnet lo visitó y le hizo esta pregunta: ¿cuándo cree usted que fue más feliz? A lo que el hombre contestó: “cuando yo era cimarrón”, el visitante, desconcertado interrogó de nuevo ¿cómo cuando usted era cimarrón, si estaba perseguido, si a veces había días en que no tenía qué comer, si estaba totalmente solo? “Sí, es verdad, pero yo era joven”, respondió Montejo.

De esas respuestas, cortas y contundentes, de esa filosofía adquirida por una vida excepcionalmente difícil, hay otra que Barnet llevó a la obra literaria, Montejo afirmó: “Por cimarrón no conocí a mis padres, pero eso no es triste, porque es la verdad”.

Ante una obra tan especial para la cultura cubana, hubo en los círculos científicos y literarios quien desconfió; a tanto llegó el dilema que desconfiaron de la veracidad del cimarrón y afirmaron que en el tiempo que se cuenta en la obra, ya los cimarrones no existían; Barnet demostró la existencia en el Archivo Nacional de partidas de nacimiento de hombres que fueron cimarrones en los años ochenta del siglo diecinueve, que se incorporaron a la Guerra de los Diez años, contemporáneos, por tanto de Montejo.  

En el ingenio Flor de Sagua encontró la fé de bautismo de Esteban Montejo Mera, nacido el veintiséis de diciembre de mil ochocientos sesenta.

Para concluir este encuentro con un cimarrón real y el investigador que lo descubrió para todos nosotros, le cuento que de esa propia partida de bautismo, Barnet anotó  los nombres de los padres de Esteban Montejo, a los que nunca conoció; pensó el científico que sufriría, pero el hombre que tanto había pasado escuchó tranquilamente los nombres: Gincongo, era su padre, Susana Lucumí, su madre; él lo tomó como una noticia y nada más.

Y para Barnet, esa reacción y todas las que tuvo Montejo en sus diez años de amistad, se resumen así:

"Mucho de la idiosincrasia del hombre cubano está en el carácter de Esteban Montejo. En sus mecanismos de defensa, en sus mecanismos cimarrones de defensa. Pensar que este hombre me describía la diversa cantidad de castigos que le daban a los esclavos y en algunas ocasiones, en vez de llorar, se reía, se reía como un escape. Yo sabía que era una risa que venía de una memoria trágica, pero eso me sirvió mucho para poder interpretar bien su personalidad y para considerar, como considero, que la personalidad de Esteban Montejo dice mucho del hombre cubano".(La Fuente viva)

El hombre que barre mi calle

El hombre que barre mi calle

Cada mañana pasa silencioso, apenas sale el sol y ya recorrió toda la calle, por su lado transitan autos, bicicletas y muchos caminantes; todos tienen prisa, por eso ni reparan en quien recoge todo lo que lanzan al descuido o el viento arrastra desde depósitos cercanos.

Él es el rostro de la laboriosidad; para colmo decidió por iniciativa propia cortar toda la hierba que crece a ambos lados de la calle, abonada por la indolencia de los vecinos. Nadie le paga por eso, pero él ama a Caibarién, recuerda aquellos tiempos en que el Hotel España mostraba sus vitrales desde lejos y la parada de ómnibus, frente a mi casa, estaba siempre repleta de viajeros.

Dice que estuvo en España y buscó por meses trabajo como barrendero, pero...el empleo está difícil allá. Ahora anda por mi calle y nadie lo nota, ni siquiera perciben que todo vuelve a estar muy limpio.

Hoy, mientras colaba mi primer café, lo sentí, tomé la cámara de mi yerno, y esta es la foto del héroe anónimo de mi vieja y querida calle de Caibarién...por supuesto, le pagué con un buchito del "aromático" que bien merece.

Decir antes de esta historia Oscar Pérez Claro, no hubiera significado nada, ahora sí, porque ya se sabe que desde su humilde oficio es un caibarienense de kilates.

Alcántara, un hombre del teatro en Caibarién y en Cuba

 Alcántara, un hombre del teatro en Caibarién y en Cuba Hace poco más de una semana murió alguien de relevancia para el teatro de Caibarién y de la región central de Cuba, una persona a quien tuve el honor de conocer y de quien fui alumna en los años de adolescencia; de ahí que no pudiera hablar de él hasta que la distancia de los días transcurridos desde su deceso, pusiera coto a las emociones y me dejara recordarlo; se trata de José Ramón Alcántara.(más)

Velas en Caibarién...mucha pasión

Johny Ramos, de Caibarién, Subcampeón Nacional Juvenil de Cuba en 2009 Desde que comienzan a preparar las embarcaciones, luego aquel mar lleno de velas, y uno que se acuerda de Nélido y Octavio, otro que afirma que su tío fue mejor que quienes compiten hoy en determinada embarcación, aquel lleno de protector solar, las muchachas que de tan cubiertas para proteger su pelo, la piel…apenas se reconocen, y los nervios…ahí…en el paseo inquieto de alguno, otra que se muerde las uñas…pero, en general, los veleros y veleras son valientes, se ve en los enormes  esfuerzos físicos para tirar su barco al agua, navegar durante horas compitiendo contra otros atletas y contra el viento “que siempre se extrema” y luego de nuevo bajar el velamen, poner a resguardo el barco, en fin, dejarlo todo listo para las regatas del día siguiente.(más)

Mujeres de Caibarién

Mujeres de CaibariénMujeres de Caibarién
Mujeronas…


No por su belleza exterior que elogian siempre trovadores y poetas, sino por la entereza, consagración y amor con que asumen todo cuanto viven, así son las mujeres de Caibarién, como todas las cubanas…(más)

Colegas

Colegas

Entre las expediciones más interesantes que he realizado, estuvo el recorrido por las obras de la Cayería Norte de Caibarién, un Polo turístico de mucho interés y en pleno desarrollo, allí estuve con mis colegas durante la Jornada de la Prensa Cubana, todos consideraron como "lo más difícil del recorrido", la obligatoriedad de ponerse el casco para recorrer las obras, para algunos no hubo talla y les quedó como un huevo frito en medio del cráneo, a otros creo que los marcaron así para que no se hicieran los turistas, día lindo e interesante.

Tesoros

Tesoros

Estos niños y niñas viven en Caibarién, no van a la escuela aún, pero se preparan en lo que llaman vías no formales o Programa Educa a tu hijo, se vistieron como personajes de cuentos para desfilar en homenaje a José Martí, el 28 de enero de 2011. La gordita bailarina es mi sobrina Kassandra.

El Clotildo Rodríguez que yo conocí

Clotildo Rodríguez Mesa, profesor y pintor de CaibariénEl cuatro de abril de 1992 llovió toda la tarde y la noche, era el cumpleaños 77 de Clotildo Rodríguez y en la Biblioteca Municipal “Antonio Arias” le preparamos un homenaje; nos advirtieron que el maestro estaba enfermo, que no podría caminar desde su casa, que no debía mojarse…pero, no había obstáculo que se resistiera a aquel equipo de soñadores: hubo automóvil, aunque eran tiempos de ningún combustible, el salón se llenó de ex alumnos, admiradores y hasta colegas de cuando Archipiélago…y para colmo no tuvimos apagón…a las nueve menos cuarto de la noche entró Clotildo, con su inseparable esposa, traía una sencilla camisa de pequeños cuadros grises o azules, parco en palabras, emocionado, se sentó al frente, y mientras afuera era el diluvio, la audiencia olvidó las preocupaciones mundanas para concentrarse en tanto mérito humildemente callado.(más)

Vionaika y Alain, música en Caibarién

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Vionaika Martínez en Caibarién (foto: Ivonne Espada)Una noche  para disfrutarla fue la de este miércoles en la Galería de Arte "Leopoldo Romañach" de Caibarién donde se presentó la intérprete Vionaika Martínez acompañada esta vez por el trovador Alain Garrido.

Coordinada desde el Centro Provincial de la Música en Villa Clara, la velada fue un momento especial  al unirse de manera ocasional la melodiosa voz de Vionaika  con la fuerza  interpretativa de Alain y su guitarra.

Temas como Solo salen de mi canciones, A tientas, Un hombre solo y María de mi dolor, se escucharon a dos voces, el público de Caibarién, por su parte, se hizo cargo del coro y entre aplausos y ovaciones dejó clara su satisfacción por el concierto.

Vionaika Martínez en Caibarién (foto: Ivonne Espada)De igual manera los artistas santaclareños comentaron a Radio Caibarién cuánto disfrutan el presentarse aquí pues este pueblo constituye un importante plaza si de trovadores se trata, por lo cual volverán siempre que sean invitados.

Otras presentaciones de Vionaika en Caibarién

Fuente: Leticia Braojos Suárez

Caibarién, todo el tiempo de la Parranda

Caibarién, todo el tiempo de la Parranda (carroza barrio La Marina)Desde el mismo nacimiento cada habitante de Caibarién tiene, además de sus datos de identidad como sexo, color de la piel, apellidos y dirección de residencia, otra diferenciación: lomero o marinero.

Esa será la condición que más defenderá el resto de su vida, pues si bien algunas veces debemos discutir nuestras preferencias sexuales, o enfrentar alguna batalla verbal con quienes hagan bromas sobre un negro o un chino, y en el caso de Caibarién también se discute con frecuencia por los apodos que denotan a familias enteras, esas son discusiones ocasionales, mientras que cada diciembre la batalla es campal por demostrar cuál de los dos barrios La Loma o La Marina, ganó en la Parranda.

Pero la Parranda en Caibarién no empieza ni termina; según se tiran los últimos fuegos, cada barrios recorre su triunfo, porque ninguno reconoce haber perdido, ya se comienzan a hacer proyectos para la siguiente y los miembros de las directivas y voluntarios fanáticos empiezan a acopiar lo que necesitarán en el próximo enfrentamiento.

Desde noviembre, de forma alternativa, cada domingo un barrio desfila con su música (llamada changuí), y tras él los partidarios y también los “enemigos”, apostados en la esquina para el combate verbal y a veces… Llegado diciembre, aprietan el paso, se hacen desafíos, se esconden datos, preparan sorpresas, es la hora en que Risley, el presidente de La Marina, dice que no le da tiempo a terminar (cuando en realidad casi todo está listo) para que los lomeros se rían de él en público, se confíen y “quien ríe último…”

En Caibarién, ver armar las carrozas durante los tres días previos al desfile es toda una fiesta, cada barrio con sus seguidores y los admiradores deslumbrados con la subida de cada pieza y el correspondiente mortero de luces de celebración.

Así estuvo nuestro viernes 17 de diciembre de 2010, según el fotógrafo Erisbel Bosch. Mañana estarán listas y será la Gran Noche.

Caibarienenses haciendo la carroza de La Loma Caibarién, todo el tiempo de la Parranda (carroza barrio La Loma)

La Sirena de la Canal de los Barcos

La Sirena de la Canal de los Barcos

En las aguas de Caibarién hay una Sirena, tiene más de cien años, pero la dama, mitad mujer, mitad pez, es hermosa y juvenil. No…nunca la he visto…por más que pregunto a los pescadores de este tiempo, a ellos tampoco se les presentó, ¡ah!, pero cada uno tiene un tío o abuelo que debió atarse al mástil del barco velero para no sucumbir a su canto, todos saben que existe y que el sitio para buscarla o evitarla, según los deseos del navegante, es el canal de los barcos, un lugar en la mar al que solo podía irse navegando hasta que construyeron una enorme carretera. Mi teoría es que la “bella y peligrosa” teme al tráfico y se oculta de la avalancha de turistas que viaja a la cayería norte.

La sirena de Caibarién

(Fragmento tomado de Fabuloso Mar, de Francisco Martínez Mota, publicado por Editorial Gente Nueva en 1988)

La más famosa de las sirenas cubanas, empero, es la de caibarién. Sobre ella se han escrito los más diversos relatos, muchos de ellos encajados en los más disparatados argumentos. El más tradicional y aceptado es el que encaja facundo Ramos en sus Cosas de Remedios, libro escrito en el siglo XIX y no publicado, sin embargo, hasta 1932.

Al hablar de las sirenas, este cronista popular escribe: “Las que se han encontrado en las aguas de Caibarién suelen aparecer, en algunas noches de luna, flotando suavemente por el medio del Canal de los Barcos. Está formada, de medio cuerpo para abajo, como un pez grande semejante a una tintorera y, de medio cuerpo hacia arriba, es el busto de una mujer hermosísima. Su color es de un blanco pálido y sus facciones como de la más perfecta circasiana”.

“Sus ojos son de gacela –añade el cronista- y guiña mucho el derecho, sobre todo cuando ve a algún marinero que le gusta: enseguida le hace la seña del tres… Su cuerpo es elegante, bello y artísticamente modelado… Sus torneados brazos se agitan incesantemente, produciendo olas de espuma en cuyos cristales se refleja la imagen de la hermosa sirena.

“Pero lo que más enloquece –insiste Ramos-, gusta y fascina, es la dulzura de su voz, que produce un canto tan melodioso que atrae a todos los marineros que pasan por allí cerca. Varios han perecido ya, víctimas de sus halagadoras notas musicales; han muerto bajo las ondas y despedazados por su cola.”

El imaginativo Facundo Ramos cuenta todo esto al basarse en los relatos recogidos aquí y allá. Y nos confiesa que llegó a embarcarse dispuesto a enfrentarse al peligro que suponía el atravesarse en el camino de tan atractiva y peligrosa deidad marítima. Pero, honestamente, señala también que tuvo que regresar sin hallarla en su camino.

Aquí termina el libro y comienzo yo

¿Qué es una circasiana? Pues según el pequeño Larousse: natural de Circasia, y el diccionario de Encarta amplía que Circasia es un lugar o región que está en la Rusia europea. ¡Vaya usted a saber qué cara tienen los circasianos y las circasianas, ni cuántos de ellos vería Ramos antes de escribir sobre el asunto!

Algo que no dice el libro es que el imaginativo Facundo Ramos tira como a broma la leyenda cuando termina su narración con la anécdota de que se embarcó personalmente para encontrarla y el único canto que escuchó fue el del negro cocinero del barco que entonaba una canción de moda con estribillo de “entra guabina por la puerta de la cocina”.

Otras sirenas

Se dice que las sirenas, después de las hadas y las brujas, ocupan el siguiente lugar entre los personajes maravillosos de la literatura para niños, sobre todo en los países con costas. Para los adultos, las leyendas de sirenas se remontan a La odisea de Homero; en la literatura casi siempre se le dan características de personaje engañador, generalmente es mujer que saca al hombre del camino recto y lo lleva por laberintos de engaño, con un final catastrófico (otro de los numerosos y arcaicos tratamientos  machistas).

El mar Caribe viene a ser como el mar del olimpo americano, lleno de mitos y leyendas de Sirenas. En Cienfuegos, costa centro sur de Cuba, por ejemplo, hay una leyenda de seis indias que al zozobrar la canoa en que iban, cayeron al agua y se convirtieron en sirenas, son traviesas y en los días de tormenta asustan a los marineros que se aventuran en las aguas cercanas al castillo de Jagua.

La abundancia de manatíes que una vez hubo en los mares litorales de nuestra isla, puede ser el origen de esas leyendas, pues si bien el manatí es inmensamente feo comparado con una circasiana, amamanta a sus hijos y para eso se asoma, como para respirar, a la superficie del agua.

No pocos artistas se han inspirado en las sirenas para hacer sus obras: narrativa, pintura, cine…dieron espacio a todo tipo de sirenas, la más clásica y versionada es La Sirenita de Andersen. En Cuba, las más conocidas son las sirenitas de Portocarrero que ilustran el libro titulado Fabuloso mar de Francisco Martínez Mota; también en la poesía de creadoras como Cleva Solís y entre dibujantes populares de la escuela de Feijóo se rinde culto a la sirena.

A la entrada de la playa de Caibarién tenemos una escultura de sirena fundida en hormigón, su autor es Raúl Tabío, proyectista de las carrozas del barrio La Loma, quien contó con la ayuda de un equipo de parranderos locales y, por cierto, no logró ver nunca a la verdadera, aunque dicen que miró al mar durante los atardeceres de todo un verano.

Otras leyendas de Caibarién

La mayoría de las leyendas de Caibarién se relacionan con el mar: un cayo habitado por brujas, otro donde se escuchan voces que te llaman por tu nombre y hasta pasos, sin que se vea a nadie, mientras otras se van al entorno campesino más cercano para contarnos de la madre de agua y el guije, habitantes de los ríos de la zona de Dolores.

El caracol de la UNEAC en Caibarién

El caracol de la UNEAC en Caibarién

Con las palabras de recibimiento a cargo del actor, locutor y vicepresidente en funciones del comité de la UNEAC en Caibarién, Ifraín Villazón Cabanes, comenzó en la noche del 24 de noviembre el XXVII Santamareare.

Los asistentes de todo el país al evento de Cine, Radio y Televisión convocado por la UNEAC en Villa Clara intercambiaron con Rogelio Castillo, quien encabeza dicha sección de la organización de los artistas en la provincia central de Cuba, y disfrutaron, como es habitual en la noche de apertura, de un concierto de la Banda Municipal de Caibarién.
 
El jueves, 25 de noviembre, los artistas honraron en el cementerio local a Manolín Álvarez y Feliciano Reinoso, pioneros de la radio en Cuba y retornaron a la sede del Santamareare en áreas de la playa de Caibarién para presenciar el panel “Los por qué de la investigación en la radio y la televisión”, a cargo de Reinaldo Cedeño, Léster Rodríguez, Misladys Zamora y Eloy Montenegro.

Para la tarde y la noche se programaron muestras de trabajos audiovisuales, la presentación del libro El más humano de los autores, de Reynaldo González, la visita al Taller Galería Noa y un concierto del dúo Janet y Quincoso en la casa de la UNEAC, todos con excelente acogida del público asistente al evento.

Artistas de radio, cine y televisión en Caracol de Caibarién

Artistas de radio, cine y televisión en Caracol de Caibarién

Hace diecisiete años que Caibarién es sede el evento Santamariae de la UNEAC, allí compiten artistas de todo el país e intercambian criterios sobre temas relacionados con la realización artística en los medios. El 24 de noviembre volveremos a vivir tal acontecimiento, la primera información al respecto llegó en delcaraciones del presidente del comité de la UNEAC en caibarién, leonel Vicens, mi colega de la radio, y te la ofrezco.

La semana próxima Caibarién será sede de la XVII edición del evento Santamariae, de la sección de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC, en Villa Clara.
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¿Por qué el nombre de Santamariae?

Tradicionalmente la ciudad de la costa centro norte de Cuba ha sido sede de tales encuentros de artistas de los principales medios audiovisuales, quienes reconocen la calidad de las obras presentadas a concurso y propician el debate y la reflexión sobre temas fundamentales de su ámbito creativo.

Según Leonel Vicens, presidente del comité de la UNEAC en Caibarién, el evento que se desarrollará del 24 al 28 de noviembre, en áreas de la playa, tuvo el reto de realizarse a pesar de las limitaciones económicas y hacerlo con un mínimo de gastos sin mermar su calidad.

El realizador de Radio Caibarién y máximo representante de los artistas en esta localidad, destacó que en el XVII Santamariae se recibieron obras en competencia de todo el país, y destacó entre las principales actividades para la capacitación y preparación de los asistentes, el taller sobre La investigación y los medios de comunicación, que provocará opiniones sobre la importancia de los resultados de investigaciones en los medios para trazar lineamientos en ellos.

 Vicens declaró además que la casa de la UNEAC, un local que se restaura para esos fines desde hace algunos meses con esfuerzo propio de los artistas de Caibarién, será sede en la noche del jueves 25 de noviembre de un concierto del dúo Janet y Quincoso,  y recomendó como otras actividades de importancia la del 26 de noviembre donde los artistas intercambiarán con la comunidad, en los barrios parranderos La Loma y La Marina, contacto que se establecerá a través de un radio enlace transmitido en remoto por Radio Caibarién.

A la XVII edición del Santamariae de la UNEAC, se reconocerán, como es tradición, los artistas más destacados por la obra de toda la vida y se rendirá tributo a los pioneros de la radio Manolín Álvarez y Feliciano Reinoso, así como a Luis Agesta, fundador y promotor de este evento.

La gala de premiaciones del Santamariae de la UNEAC será el 27 de noviembre, a las nueve de la noche en el cine Teatro América, y se transmitirá en cadena para toda la radio provincial en Villa Clara y otras emisoras hermanas.

De Caibarién, medallista de bronce en Encuentro Iberoamericano de Conocimientos

De Caibarién, medallista de bronce en Encuentro Iberoamericano de Conocimientos

Juan Enrique Martínez Urbay, de Caibarién, resultó uno de los galardonados en la XV Olimpiada Iberoamericana de Química, desarrollada en México durante la última semana de octubre.

Este joven estudia en el Instituto Preuniversitario de Ciencias Exactas  “Ernesto Guevara” de Villa Clara y con sólo 17 años lleva en su pecho una medalla de bronce en reconocimiento al talento y las horas de estudio.
 
Según destaca su madre, la Doctora en Ciencias Pedagógicas Marilin Urbay, la preparación fue rigurosa, pues en dos meses tuvo que aprender y dominar el contenido de los planes de estudio del 12mo grado para poder participar a fines de octubre en el evento internacional.

En la XV Olimpiada participaron 46 estudiantes en representación de 13 naciones, donde la delegación cubana fue la más pequeña con sólo dos participantes, ambos medallistas.

A lo largo de una semana, se aplicaron exámenes teóricos de hasta seis páginas de preguntas y ejercicios, donde el tiempo para entregar las respuestas resultaba determinante, además de una prueba práctica experimental que representaba el 40 por ciento del resultado final.

El nivel de complejidad de este tipo de eventos puede medirse en el hecho de que evalúan conocimientos universitarios en jóvenes que no rebasan el bachillerato.

Al concluir el periodo de competencia se entregaron un total de 27 medallas y 12 menciones honoríficas; los máximos ganadores fueron Brasil con tres medallas de oro, México con dos y Argentina con una.