Protagonistas de su tiempo
Guardo tantos recuerdos hermosos de mis años de infancia y juventud, la mayoría de ellos relacionados con acampadas, excursiones y otras actividades escolares, que aún cuando rebasé los años juveniles, cada 4 de abril celebro el cumpleaños de los pioneros y la juventud en Cuba. Pero, como los jóvenes siempre tienen esa frescura y desenfado que les concede la edad, mi colega Alejandra Rojas, recién graduada de Periodismo, hizo una crónica donde dice todo cuanto yo hubiera deseado, aquí está:
A los que desentonan por lo atrevido de sus vestimentas, a los que esperan respuestas, pero a veces no saben preguntar. A los que, sin que muchos se lo reconozcan, protagonizan de verdad miles de buenas ideas. A esos que buscan y encuentran.
A los que han cambiado la forma de ver el mundo a sus padres, convenciéndoles de que es mejor ponerse a tono con las nuevas tecnologías. A los que saludan y piden permiso, y causan asombro a los de más edad que a veces no lo hacen.
A los que viven el hoy con fuerza, y defienden sus principios. Principios que maquillados con nuevas tendencias siguen siendo, en esencia, los mismos de todas las jóvenes generaciones.
A los que esperan el momento oportuno para demostrar que valen, a pesar de lo mucho que hablen los más viejos. A los que aman, por encima de todo.
A los jóvenes todos, sin distinción de edad, raza u orientación sexual, A los que están detrás de cada estereotipo, llegue esta vez, desde otra voz joven y comprometida, la felicitación por el cuatro de abril. Segura de que Vamos por más, porque conozco con sobradas razones todo lo que es capaz de hacer el alma joven.
Felicidades a los inconformes, a los emprendedores, a los atrevidos. A los de hoy, sin olvidar que seremos también los de mañana. Con el pretexto del medio siglo de la Unión de Jóvenes Comunistas, felicidades también para los cientos de jóvenes de Caibarién que crean, que enseñan, que producen.
A todos los jóvenes, comunistas o no, que aunque los nieguen los necios, son y serán siempre protagonistas de su tiempo.
Por: Alexis Castañeda Pérez de Alejo (en CentroArte)
En 1891 regresó a La Habana en misión religiosa, permaneció vigilado por las autoridades españolas hasta 1894 en que regresa a los Estados Unidos.
Carlos Roloff fue uno de los pocos jefes villareños que no aceptó el pacto del Zanjón.
Este conjunto monumental construido en mármol de Carrara por escultor italiano Ettore Salvatore, tiene una altura de 6. 20 metros y 4.04 metros de ancho por 4. 85 metros de profundidad, es en forma de pirámide escalonada de base cuadrada, en la parte superior se encuentra situada una estatua de mujer símbolo de libertad, encima una segunda pirámide de aristas curvas sobre el cual descansa el pedestal que sostiene la estatua del José Martí.





De abril de 1943 a febrero de 1947 Caibarién publicó para toda Cuba y América Latina una revista diferente, con un perfil cultural, dio espacio en sus páginas a los intelectuales residentes fuera de la capital cubana y estableció lazos de colaboración con figuras al sur del Río Bravo. Dos hombres fundamentales dieron vida a la publicación:
Los autores de los homenajes poéticos fueron: Antonio Hernández Pérez, Ernesto Victor Matute, Ody Breijo y Adolfo Menéndez Alberdi.


Varios realizadores de Radio, televisión, productoras independientes y del Instituto nacional de arte participan en la vigésima edición del Santamariare dos mil once.


Si de alguien humilde, que no buscó la fama, ni figurar en la farándula, ni ascender en los círculos intelectuales, tuviera que hablar, la recordaría; cuando buscara un nombre de quien desde el aparente silencio marcó el amor a Caibarién, pensaría en ella. No sé hasta qué nivel escolar llegaron sus estudios, pudiera decir que era de esas personas como SINDO, Corona, y otros, cuya superación personal y la sensibilidad innata, marcaron obra.
Pero es que ciento setenta y nueve años bien merecen que te digamos cuánto significas para todos, amada Caibarién.
El escudo de Caibarién, símbolo de identidad