EL PUEBLO DE LOS NOMBRETES, SEGÚN MENÉNDEZ GALLO

Mi amigo el escritor Rogelio Menéndez Gallo me envía otro de sus sustanciosos y jodeosóficos artículos sobre Caibarién, La Villa Blanca, la tierra de los cangrejos o El Cayo, porque también este pedacito de Cuba tiene muchas formas de llamarlo para no ser menos en el asunto de que somos "el pueblo de los nombretes" (por cierto, quien nos puso el "nombrete" fue nada menos que Samuel Feijóo), y para quienes no sepan qué es un nombrete lo mejor sería que vinieran a Caibarién donde cualquier incidente, rasgo fisonómico o... lo menos pensado, puede dar lugar a que lo rebauticen sin pedir consentimiento; pero si no le es posible llegarse acá por ahora, lea...
Reconocido Caibarién como el pueblo de los nombretes por la jodeosofía (parte de la filosofía que se ocupa del estudio y aplicación práctica de la jodedera autóctona en el mundo de las artes, la literatura, el folklore y en la vida misma) ilustra con el ejemplo cargando dos apodos históricos: La Villa Blanca y el Cayo, amén de otro colectivo para sus hijos: los cangrejeros.
Así las cosas, los jodeosóficos de la rama cultural se han dedicado a través de la historia de la localidad (que ya anda por los l75 octubres en este 2007) a rescatar pacientemente los motes olvidados; indagar de igual modo acerca de los árboles genealógicos que los otorgan al nacer cuales títulos nobiliarios, y a jugar un papel importante confiriéndolos a los futuros nobles desde la niñez temprana en los distintos barrios. Un proceso continuo, dialéctico, creador, infinito, original sin lugar a dudas.
En esta labor científica, los investigadores han sabido seleccionar nombretes y calificar las causas de los mismos, teniendo en cuenta no solo el factor hereditario, sino los físicos, espirituales, de oficio, morales; profesión o actividad de cada personalidad. Y por supuesto, ellos tampoco han escapado del alias conferido, regularmente de chico.
El poeta y dramaturgo Ramón Arenas (Ramiro de Armas como seudónimo periodístico y literario) recreó para el arte popular, centenares de apodos de coterráneos, utilizando a la reina poética de la cubanía: la décima.
Luego entonces, me dispongo en lo adelante a destacar en tal sentido, un breve muestrario de la obra de Arenas. Nunca un análisis literario sobre el rigor poético de las décimas, pues llegaron a mis manos por tradición oral y se aprecia a simple vista que algunas están descalificadas técnica y literariamente. Se trata con la propuesta, hacer patente el rico patrimonio cultural de nuestros pueblos, en los que jamás falta el típico humor cubano.
Sí resulta saludable señalar, la singular vinculación de medio marino que prácticamente rodea a Caibarién con la mayoría de los motes, así como el uso de los artículos las-los, por medio de los cuales, el poeta da a conocer justamente, como suelen manifestarse los linajes en familias completas. Por otra parte debo recordar que, esta colección data de la primera mitad del siglo XX y que por tal motivo, ya en los inicios del tercer milenio y en renuevo incesante, otros millares de motes aguardan por ser integrados a obras del más genuino folklore.
Así que del monumental catálogo poético de Arenas,--se habla de que escribió un cuaderno contentivo de cien décimas con la misma temática-- rescaté a duras penas una decena, que dan idea del conjunto de esta obra no solo inédita; sino desaparecida del tesoro familiar..
(l)
Comenzando este trillito
De apodos estrafalarios,
Tenemos los Millonarios,
El Parguete y Alambrito.
Guarapo, Culibajito,
Cangrejón y Huelemoco,
Pececito, Mantecaecoco,
Lebisa y la Cagalera,
Los Jutíos, Regadera,
Seboruco y Socotroco.
(2)
Guárana y Manomuerta,
Pataderrumba y Bilongo,
Peseta, Guasa, Moñongo,
Langostón y el Auratuerta.
Trasponen la misma puerta:
Perrochino, Viejoloro,
Ña ñajúa, los Lindoro,
Patrón, Serafín la Chiva,
Verrugato, Muertaviva,
Mermelada y Comodoro.
(3)
Quijano, Chopa, Portillo,
Guajaco, Ronco, los Papa,
Serrucho, Melón, Surrapa,
Juan Jimagua y el Palillo.
Mediopeje, Monaguillo,
Piojobizco, La Guabina,
Culoepalo, Gabardina,
Tibor y Pepe Guataca,
Singuilla, Antonio la Rata,
Ancla, Marea y Machina.
(4)
Choncholí y la Pelotica,
Juan Velero y Corojito
Los Tarecos, Platanito,
La Corúa y Chancletica.
Los Macalla, la Cotica,
Dientefrío, Viento en Popa,
Cubereta, Moscaensopa,
Bocaejaiba, Patiseco,
Tiburonas, Mocoseco,
Los Peocosío y Pocarropa.
(5)
Detrás vienen los Cachucha,
Diego el Bizco y Morrongones,
Caimanes y Escobillones,
Los Mascamierda y los Trucha.
Don Culillo, los Lechuza,
Cangrejito y Caraveo,
Alcatraz-cagón, el Peo,
El Remo y las Bollorico,
Siquitrilla, Tototico,
Cornúa-Cruz y Bichofeo.
(6)
Los Liborio y Burundanga,
Calabrote, el Carateño,
Nico-Baliza, el Isleño,
Rabirrubia, Neñé y Langa.
Moropoecherna, Malanga,
Mojarra, y el Ciguatera,
El Chipojo, la Manguera,
Frijolillo y Yaguajay,
Machangoli y el Camay.
Sapo, Sijú y Minutera.
(7)
Las Pisabonito, Guaguanchón,
Juruminga y Cacharrito,
Pandegloria, Matojito,
Chapín, Picúa, y Chichón.
Huevoetoro y el Ratón,
Los Cayuco y la Sardina,
Sotavento y la Canina,
Quindoya, Piojón, Mereje,
Caguama, Loro y el Peje,
Bocachula y Nicotina.
(8)
Peje-perro en el rincón,
Pito y Macabí en la esquina,
Mongo el Pelú está que trina,
Con Cascarrú y Tiburón.
Escupitajo y Sansón,
Mortadella quiere pan,
Se lo explica con afán,
A Sargazo y Picadillo
Y rascándose un tobillo
Viene Manolo Cancán.
(9)
La colección se completa
Con la Quilla y Mondonguito,
Barlovento y las Churrito,
Butifarra y la Chancleta.
Los Peinefino, Cagueta,
Los Mogollones, Mandaca,
Las Tiemplaisigue, Biajaca,
Los Chalanes, Parientico,
Las Dráculas, Buchito, el Rico,
Los Salistre y Calandraca.
(10)
Faltan en este barullo
Que parece no tener fin,
Puertoviejo, Puercoespín,
La Palanca y el Andullo.
Cada cual tiene lo suyo
Dentro de este recorrido:
Chaparrita, Barcohundido,
Puenterroto y Calamar,
Litoral y Ras de Mar,
Cantarrana y Los Jodido.
“El pueblo de los nombretes”, así calificó en una ocasión el genial Samuel Feijóo a Caibarién, con pleno conocimiento de causa. Había acabado de llevar a cabo una de sus frecuentes investigaciones folklórica en la antigua provincia de Las Villas.
Una geografía de nuestra lengua materna

(tomado de cmhw)
Cada 23 de abril los hispanohablantes celebran el Día Mundial del Idioma Español. Más de 450 millones de personas se comunican en la actualidad a través de las diferentes variantes de la lengua de Cervantes.
Cuba, por supuesto, no escapa a esa inclusión. También como sucede en muchos países hispánicos y del mundo en general, cada región utiliza un modo distinto de hablar y hasta de entonar las frases.
Desde hace años, el Instituto de Literatura y Lingüística José Antonio Portuondo Valdor dedica uno de sus proyectos a conformar el ambicioso Atlas Lingüístico de esta Isla, donde un grupo de especialistas trata de cartografiar en 3000 mapas las posibles variaciones de nuestra lengua materna.
La Jefa de Elaboración del Atlas Lingüístico, Lourdes Montero explica que se necesitó utilizar en esa investigación a la geografía lingüística, metodología que data del siglo XIX y que llega hasta nuestros días.
“Esta metodología se propone reflejar en el espacio la variación de la lengua. Es cartografiar en mapas todas las formas lingüísticas relacionadas con la pronunciación, con el vocabulario y con la gramática; es decir, que en vez de reflejar estos mapas el medio físico, lo que van a reflejar son las formas en usos del lenguaje”.
Pero, ¿Cómo funciona esa metodología? y ¿Cuáles son los pasos para realizar ese atlas? Según Montero, el proyecto contó durante su elaboración de tres etapas: recolección de material, cartografiado de la realidad lingüística y la interpretación de ese mismo cartografiado.
Para la primera fase de conformación del atlas, su jefa principal recuerda que hubo que realizar un cuestionario a personas de 83 localidades distribuidas en las diferentes provincias cubanas, a partir de una serie de preguntas relacionadas con el vocabulario, con la gramática y con la pronunciación.
Los atlas más novedosos, señala Montero, trabajan hasta con la entonación, la cual también cambia según la zona en que se esté. Asimismo, otra buena parte de las preguntas fue dirigida a indagar por aquellas voces o palabras que los investigadores saben que varían en el territorio nacional.
Para ello, los lingüistas se nutrieron de toda la información recopilada en los diccionarios, pues en Cuba existe una gran tradición lexicográfica. Nuestra Isla posee muchos diccionarios que se remontan al siglo XIX y que recogen las voces regionales como es el de Esteban Pichardo. También en el XX, tenemos el de Rodríguez Herrera, donde se actualizan muchísimas voces partiendo del diccionario anterior ya mencionado.
“Si esas voces que en la primera mitad del siglo pasado y algunas que datan del XIX se decían que variaban, esto nos prepara el camino para preguntarnos ¿Qué es lo que está pasando? Sabemos que la lengua es un organismo vivo, que va cambiando en la medida en que la sociedad va transformándose y que nosotros nos vamos superando. De igual modo esa lengua cambia en proporción a la forma en que nos relacionamos con otros hablantes. Y, por tanto, hay algunos usos que pueden ser modificados, que pueden mantenerse vigentes o que sencillamente son olvidados; y un atlas debe reflejar eso”.
Para la elaboración del atlas también se necesitó contar con datos que ofrecieron los propios hablantes acerca de cómo una palabra es conocida en una región u otra, con lo que se completaron las interrogantes.
El proyecto del atlas cubano cuenta con un cuestionario bastante extenso, de casi 2500 preguntas léxicas que están enfocadas a recoger la variación del vocabulario.
El atlas posee además, otras 250 que van dirigidas a buscar las divergencias de la pronunciación, así como otras 300 que intentan hallar la diferencia desde el punto de vista gramatical. Todas ellas aplicadas en distintas zonas del país.
“Las localidades seleccionadas debían de contar con el asentamiento, al menos, de cuatro generaciones, pues mientras más antiguo el lugar, mejor. También se necesitaba que estuvieran esas zonas caracterizadas por poseer cierta estabilidad, y que fueran representativas del lugar. Para ello nos hicieron falta todos los datos que nos proporcionaron los informantes y los censos de población. En el caso de Oriente fuimos, por ejemplo, a Patana Arriba, es decir que visitamos lugares que tenían una historia construida a partir de sus propios hablantes.”
Montero nos comenta que en el caso del atlas lingüístico los investigadores se centraron en la recopilación de las formas de hablar del campesinado, porque las zonas rurales tienden a urbanizarse a partir de sus reagrupaciones en cooperativas.
Entonces, por esa tendencia que apunta a la disminución de esas zonas rurales es que fueron trabajadas; sólo así se podía dejar, al menos, una impronta de esa manera de hablar del siglo XX, en la década del 90.
Sin embargo, Lourdes Montero subraya que si un atlas pretende actualizar la forma de hablar debería centrar su atención en los lugares urbanos, porque más del 80% de la población cubana habita en las ciudades donde se dan los fenómenos demo-sociales más importantes como la emigración.
Para el 2013 se prevé la publicación digital del Atlas Lingüístico de Cuba que constará de 3000 mapas, pues el propio desarrollo de la tecnología lo posibilitará.
Actualmente están ya cartografiados sólo tres volúmenes de léxicos. Sin duda este proyecto será de un gran aporte al campo de la docencia y a la historia de la lengua. Hablar correctamente, despojados de vicios y deformaciones del lenguaje será siempre la mejor opción.
Retienen veleros de Caibarién el título en el Campeonato Nacional categoría juvenil

Por: Dayron Pérez y Raisa Guevara
La escuadra de velas del municipio de Caibarién representando a Villa Clara, retuvo la corona en el campeonato nacional de la categoría juvenil correspondiente al curso escolar 2011-2012.
En la lid celebrada en aguas de la bahía de la ciudad de Matanzas, los yatistas de Caibarién totalizaron 4 medallas de oro, igual cantidad de plata y un bronce.
Los ocupantes del escaño cimero en el podio de premiaciones fueron los integrantes del equipo Cuba de la disciplina Sanlay Castro en lasser y Andrés Perdomo en tabla, así como las duplas de Yohan Carrillo y René Torrecilla en Snipe y Racso Santos y Jorge León en 470.
De acuerdo con la información ofrecida a la prensa por Pedro Félix López Faife, director de la escuela de velas Marcelo Salado Lastra de Caibarién, el metal plateado se lo agenciaron Jorge Daniel Cueto y Suselys Sánchez en la especialidad de tabla, además de las tripulaciones del 470 en uno y otro sexo integradas por Yohana Urbay y Rujaine Pérez en el femenino y por Yohan Hernández y Daniel Fulgueiro en el sector varonil. La medalla de bronce se la acreditó Ricardo Antonio Ferrer en la modalidad de Lasser.
La primacía de los veleros de Caibarién situó a Villa Clara en el primer lugar nacional, pues los locales navegan a nombre de la provincia, que resultó escoltada por el territorio sede, Matanzas.
Protagonistas de su tiempo

Guardo tantos recuerdos hermosos de mis años de infancia y juventud, la mayoría de ellos relacionados con acampadas, excursiones y otras actividades escolares, que aún cuando rebasé los años juveniles, cada 4 de abril celebro el cumpleaños de los pioneros y la juventud en Cuba. Pero, como los jóvenes siempre tienen esa frescura y desenfado que les concede la edad, mi colega Alejandra Rojas, recién graduada de Periodismo, hizo una crónica donde dice todo cuanto yo hubiera deseado, aquí está:
A los que desentonan por lo atrevido de sus vestimentas, a los que esperan respuestas, pero a veces no saben preguntar. A los que, sin que muchos se lo reconozcan, protagonizan de verdad miles de buenas ideas. A esos que buscan y encuentran.
A los que han cambiado la forma de ver el mundo a sus padres, convenciéndoles de que es mejor ponerse a tono con las nuevas tecnologías. A los que saludan y piden permiso, y causan asombro a los de más edad que a veces no lo hacen.
A los que viven el hoy con fuerza, y defienden sus principios. Principios que maquillados con nuevas tendencias siguen siendo, en esencia, los mismos de todas las jóvenes generaciones.
A los que esperan el momento oportuno para demostrar que valen, a pesar de lo mucho que hablen los más viejos. A los que aman, por encima de todo.
A los jóvenes todos, sin distinción de edad, raza u orientación sexual, A los que están detrás de cada estereotipo, llegue esta vez, desde otra voz joven y comprometida, la felicitación por el cuatro de abril. Segura de que Vamos por más, porque conozco con sobradas razones todo lo que es capaz de hacer el alma joven.
Felicidades a los inconformes, a los emprendedores, a los atrevidos. A los de hoy, sin olvidar que seremos también los de mañana. Con el pretexto del medio siglo de la Unión de Jóvenes Comunistas, felicidades también para los cientos de jóvenes de Caibarién que crean, que enseñan, que producen.
A todos los jóvenes, comunistas o no, que aunque los nieguen los necios, son y serán siempre protagonistas de su tiempo.
Banda Infantil de Conciertos de Caibarién en El Mejunje
Por: Alexis Castañeda Pérez de Alejo (en CentroArte)
La anfitriona de la peña infantil de El Mejunje, la payasita Titiritina Colorina, tiene especialmente invitada para este domingo, a las 10 de la mañana, a la Banda Infantil de Conciertos de Caibarién dirigida por el Maestro Marcos Urbay Serafín.
Los integrantes de la Banda Municipal de Conciertos de Caibarién, junto a su director, forman parte del claustro de enseñanza de este grupo de pequeños músicos, que después de clases donan su tiempo libre para la práctica de su instrumento de forma individual y con sus maestros. En su formación integral como músicos reciben clases de solfeo, teoría e instrumento, así como práctica de conjunto en la sede de la Academia.
Esta banda de pequeños músicos tuvo su debut el 19 de junio de 2011 en celebración del Día de los padres.
Evento Por la Costa en Caibarién

Este jueves, 22 de marzo comenzó en Caibarién la segunda edición del evento de las artes plásticas Por la Costa, auspiciado por la UNEAC y el Centro Provincial de las Artes Visuales, donde artistas locales, de la provincia y el país se unen a la comunidad para incidir en el entorno marino del litoral caibarienense.
Creado por la pintora Madelín Pérez Noa, Por la costa ha convocado este año a José Rodríguez Fúster, artista nacido en Caibarién cuya labor en Jaimanitas, su ciudad de residencia alcanza repercusión nacional e internacional.
Por la costa implica junto a los artistas, la participación de la radio local, vecinos del consejo popular donde se ubica la Galería Noa, escolares y artistas de otras manifestaciones que interactúan en la protección y educación medioambiental a través del arte.
Tras la bienvenida a las dos de la tarde a los asistentes al evento, se prevé para la noche de este jueves la transmisión a través de Radio Caibarién de un programa con los artistas participantes en Por la costa.
José Martí en la Historia de Caibarién

Por: Máximo Luz
La relación entre la vida y obra de José Martí con la historia local de Caibarién es un tema que desde hace algún tiempo estoy por investigar, existen algunos apuntes y trabajos de otros investigadores que de una forma u otra tratan esta problemática, pero no es sistemática y aparecen de manera general algunos aspectos muy dispersos y en otros casos casi olvidados.
Es por ello que en estas líneas pretendo acercarme a esta problemática con el objetivo de reconstruir este importante aspecto de la historia de Caibarién.
Es cierto que la grandeza de la obra del más universal de los cubanos lo acerca a cada uno de los rincones de la isla, pero en la historia de la localidad existen algunas figuras que sostuvieron importantes contactos con José Martí, de forma tal que lo acercan a nuestra patria chica.
Para referirme a este aspecto voy a comenzar por recordar la figura de Enrique Belisario Someillán, un hijo de Caibarién que sostuvo varios contactos en Estados Unidos con José Martí y contribuyó con la organización de la guerra de 1895.
Someillán, nació en Caibarién el 3 de abril de 1856 y desde pequeño demostró sus ideas independentistas, y así lo expresó al producirse el levantamiento de Las Villas, el 7 de febrero de 1869 en Manicaragua.
En aquel momento Someillán, solo tenía 13 años y a pocos días de estar la Región Central incorporada a la guerra, este adolescente se manifestó públicamente, a favor de las aspiraciones del pueblo de Cuba de ser libre, y en respaldo al Ejercito Libertador.
Estas manifestaciones provocaron que fuera perseguido y detenido por las autoridades españolas, se vio obligado a emigrar a los Estado Unidos.
Desde su llegada a ese país se vinculó a los cubanos que desde allá apoyaban la Guerra de Independencia.
En 1891 regresó a La Habana en misión religiosa, permaneció vigilado por las autoridades españolas hasta 1894 en que regresa a los Estados Unidos.
En sus Obras Completas, José Martí reconoce los contactos que sostuvo con Enrique Belisario Someillán, a quien por su facilidad de expresión Martí le asignó la misión de buscar apoyo logístico para la nueva contienda de 1895.
Esta tarea fue cumplida por el caibarienense que logró crear en su vivienda una cocina económica que por mucho tiempo brindó ayuda a aquellos cubanos emigrados que llegaban a ese país sin dinero y sin trabajo. Además acopió medicamentos, víveres y armamento, para la guerra necesaria.
Enrique Belisario Someillán, falleció en La Habana el 14 de marzo de 1928 y en reconocimiento a toda la labor revolucionaria y méritos alcanzados como patriota, el ayuntamiento del Caibarién colocó el 10 de octubre de 1928, una tarja de bronce en el frente de su casa natal, ubicada en la Avenida 9 entre las calles 12 Y 14 en Caibarién, exactamente en el lugar donde hasta hace poco radicó la Facultad Obrero Campesina, José Martí y hoy está el policlínico Leandro Figueroa.
Para continuar indagando sobre los vinculo de José Martí con hechos y figuras de la historia de Caibarién, quiero recordar la relación que existió entre José Martí y el polaco Carlos Roloff, todos estamos claros que su origen es polaco, pero su incorporación al Ejercito Libertador, fue desde Caibarién.
Carlos Roloff, llegó a Caibarién enviado por la casa Bishop, con sede en Nueva York, para trabajar como tenedor de libros en sus almacenes en esta ciudad, ya para esa época Roloff tenía la experiencia de haber participado en la Guerra de Secesión antiesclavista (1861 a 1865), donde alcanzó el grado de Oficial de Artillería.
En Caibarién conoció a los revolucionarios cubanos que se encontraban conspirando contra el gobierno español. Rápidamente se vinculó a la sociedad criolla. Y el 6 de febrero de 1869, partió desde de Caibarién con el objetivo de incorporarse al Ejercito Libertador, recordemos que el 7 de febrero, ocurre el levantamiento de Las Villas en Manicaragua., en el cual el participa.
Por su experiencia militar fue nombrado desde el primer momento mayor general del Ejército Libertador.
Numerosos fueron los combates en que participó Roloff en la llamada guerra grande. Entre los más significativos se encuentran los de Santo Domingo, Las Cuevas y Nuevas Jobosí.
Al firmarse el pacto del Zanjón, las fuerzas y tropas villareñas se encontraban más fuertes que nunca, habían batido en sucesivos combates a las mejores unidades del ejército español en el territorio.
Carlos Roloff fue uno de los pocos jefes villareños que no aceptó el pacto del Zanjón.
El propio Serafín Sánchez recuerda en su diario de operaciones "… Roloff fue intransigente y no lo aceptó, enviando mensajes sucesivos a la provincia de Oriente para saber si todavía se combatía pero sin obtener respuesta, trató entonces de reunir las tropas en un solo frente para continuar la lucha, pero todo fue inútil …”
En el exilio junto a Calixto García fundó el Comité Revolucionario Cubano, ocupó el cargo de tesorero y secretario de esa organización. Trató de embarcar hacia Cuba para participar en la Guerra Chiquita, pero todos los intentos fracasaron y la guerra duró poco.
Participa junto a José Martí en los preparativos de la guerra del 95 y al constituirse el Partido Revolucionario Cubano, Roloff ocupó la presidencia del Partido en Tampa, siendo el primero en firmar "El comunicado de apoyo de los Generales del sesenta y ocho ", a los lineamientos del Partido recién fundado por José Martí.
No cabe duda de que la confianza que llegó a tener José Martí en Roloff fue grande y lo reflejó cuando dijo de él: “el vehemente y fiel polaco, el cubano indomable y fidelísimo que trajo a la guerra de la libertad, la guerra de un país donde él no había nacido, su juventud y su fortuna".
Correspondió a Roloff traer a Cuba la primera expedición organizada por el Partido Revolucionario Cubano en 1895 que desembarcó por Tunas de Zaza.
Carlos Roloff, cumpliendo instrucciones, en 1896 partió de Cuba con destino a Estados Unidos y trajo semanas después a las costas de Oriente, otra valiosa expedición. En Estados Unidos estuvo preso acusado de organizar expediciones y al quedar libre organiza una nueva expedición que arribó al puerto de Banes y que entregó al General Calixto García.
Terminada la guerra en 1898, no fue de los que se plegaron a los yanquis, negándose a entregar el gobierno interventor las listas del Ejército Libertador.
Más tarde fue Tesorero General de la República, responsabilidad eminentemente técnica, que desempeñó con honestidad en el manejo de la divisa y otros valores monetarios del país.
Entre los objetos que se atesoran en el Museo Municipal “Maria Escobar Laredo” de Caibarién, esta el sable de este valeroso mambí.
Otro de los vínculos de la historia local con la vida y obra de José Martí fue la creación y funcionamiento de los Clubes Revolucionarios, orientación dada por Martí desde el Partido Revolucionario Cubano.
Estas organizaciones contribuyeron con los aseguramientos de las tropas mambisas en la manigua y con la información de inteligencia y en Caibarién se destacaron las figuras de la Coronela Maria Escobar Laredo y el maestro Abelardo Figueroa.
No podemos olvidar que desde el 7 de marzo 1926 Caibarién atesora uno de los más hermosos monumentos dedicados a la figura de José Martí que se ha convertido para los vecinos de la Villa Blanca en sitio de homenaje permanente al maestro.
Este conjunto monumental construido en mármol de Carrara por escultor italiano Ettore Salvatore, tiene una altura de 6. 20 metros y 4.04 metros de ancho por 4. 85 metros de profundidad, es en forma de pirámide escalonada de base cuadrada, en la parte superior se encuentra situada una estatua de mujer símbolo de libertad, encima una segunda pirámide de aristas curvas sobre el cual descansa el pedestal que sostiene la estatua del José Martí.
De ahí que si bien José Martí nunca visitó esta pequeña ciudad de la costa norte del centro cubano, pueda afirmar como una colega que Martí estuvo en Caibarién.
Homenaje a José Martí de los niños en Caibarién

Los caibarienenses celebraron este 28 de enero el aniversario 159 del natalito de José Martí. Pioneros y niños de Caibarién fueron los protagonistas del desfile martiano que homenajeó la trayectoria revolucionaria del autor intelectual del Asalto al Moncada.
Representaciones de todas la escuelas del territorio y de otros centros como los Círculos Infantiles, el Palacio de Pioneros y el proyecto “Rescatando tradiciones”, protagonizaron la ya tradicional Parada Martiana, caracterizada por el entusiasmo de los participantes.
Frente al monumento que en el Paseo Martí rinde tributo al Apóstol, miles de niños revivieron un sinnúmero de personajes de la obra martiana, y representaron varias facetas de la vida del Maestro.
En el desfile, encabezado por la Banda Infantil de conciertos de Caibarién, pioneros ganadores del concurso Leer a Martí junto a la maestra martiana Isela Herrada Fernández colocaron una ofrenda floral a José Martí.
La Parada Martiana de este 28 de enero en Caibarién homenajeó a nuestro Héroe Nacional a través de las sonrisas de los más pequeños, prueba de que su obra se multiplica aún entre los cubanos.
Un palacio del Arte en Caibarién

Cuando el añejo edificio dejó de ser guardería infantil y cerró sus puertas, muchos en Caibarién predijeron su derrumbe y desaparición; tantas veces habían visto suceder lo mismo con edificaciones patrimoniales. Luego de un tiempo de indefinición, se dijo que sería para los artistas y las opiniones divergieron entre quienes tuvieron esperanzas y los que consideraron innecesaria otra institución cultural en la localidad. Sin embargo, hoy nadie duda que fuera una decisión atinada, la casona de la UNEAC es una bella y activa plaza cultural.
Cerca del séptimo aniversario del Comité de la UNEAC en Caibarién y del segundo año de trabajo en su actual sede, entrevisto a Leonel Vicens Martín, presidente de la ONG de los artistas en la localidad, quien me recibe con su más frecuente traje de gala de estos tiempos, un overol azul salpicado de pintura.
El trabajo en la edificación que sirve como sede a la UNEAC en Caibarién, partió de cero porque estaba casi en ruinas, ¿con qué intención se vino haciendo esto que prácticamente es una restauración?
La intención era devolverle a Caibarién una de las principales joyas arquitectónicas que tenía y que se encontraba en ruinas, nos reunimos un grupo de caibarienenses, jóvenes sin experiencia, sin dominar las técnicas de restauración, y partimos de la idea de que a Caibarién le hacía falta ese edificio y a la vez hacía falta un espacio para los artistas que no teníamos hasta esa fecha y a partir de esa idea, iniciamos la reconstrucción.
Decías que no tenían experiencia en el trabajo de restauración, sin embargo llama la atención cómo han recuperado habitación por habitación.
Las cosas han salido en el camino, hemos hecho un estudio, nos documentamos a través de Internet, también de sugerencias que nos han brindado, de testimonios de personas que visitaban la casa de los Delgado en aquel entonces y hemos tratado de rescatar con pequeñas muestras que quedaban, hemos innovado para sacar moldes, contamos también con alguna asistencia de arquitectos y algunos restauradores de La Habana que nos han asesorado, y a partir de allí hemos hecho nuestro trabajo.
Pero, hay anécdotas de que al principio, mandabas a tumbar toda la pintura que se había dado en una habitación y había que rehacerla o cambiar todo lo que se había hecho en determinado lugar.
Es que estábamos empezando y de pronto nos dábamos cuenta que eso no funcionaba y había que empezar desde cero y demostrar que se podía hacerlo bien, si no salía como estaba previsto, había que reiterar el trabajo una y otra vez hasta lograr nuestro objetivo. Yo siempre digo que las cosas cuando se van a hacer se hacen bien y si no, no se hacen. Fallábamos al principio porque estábamos empezando, pero no podíamos conformarnos, además, yo no decido, somos un colectivo, quizás la experiencia de la radio: hacemos un trabajo de mesa, salen las ideas entre un grupo y las emprendemos según ese debate, hasta lograr el objetivo que quiere el equipo.
En esta batalla por salvar la casa de la UNEAC, se han hecho un poco arquitectos…
Sí, tuvimos que investigar y aprender, esta casa tiene un estilo ecléctico francés, dicen los libros que es un ecléctico puro porque es una mezcla de estilos muy bien marcada, data del año 1923, o sea, que casi tiene un siglo. Por eso, la tarea no termina con la restauración, hay que seguir aplicándole el mantenimiento al edificio.
Oigo decir que han trabajado aquí muy pocas personas ¿cómo ha sido el criterio de selección de quienes trabajaron durante estos casi dos años?
Comenzamos en abril del 2010. Realmente ha trabajado el que tiene que trabajar, actualmente solo somos cinco personas, porque para hacer esta obra hay que sentir amor, no pensar en el dinero, y sacarla como se ha planificado, nunca tuvimos una fecha tope, sale cuando esté perfecta. Cuando comenzamos no teníamos un peso de presupuesto, solamente con el amor y apoyo de los artistas, ya en estos momentos sí contamos con dinero para algunas necesidades, pero a partir de que nos hemos ganado una confianza que hizo que la UNEAC pusiera en nuestras manos un presupuesto y un grupo de recursos para seguir adelante.
Estamos manejando con la dirección nacional de la UNEAC, el gobierno y el Partido del municipio, como posible fecha inaugural el 14 de abril de este año, para hacerla coincidir con el séptimo aniversario de la constitución del Comité de la UNEAC en Caibarién.
Mientras conversamos, varias veces Vicens interrumpe la respuesta para tocar una pared que muestra manchas húmedas, recoger las semillas de la enredadera que sube por unas guías tejidas con el objetivo de que cubra y hermosee el pasillo, o da instrucciones al custodio-recepcionista-ayudante de todo.
Aún cuando la casa no está terminada, la UNEAC ha dado actividades sistemáticas durante todo este tiempo, incluso algunas peñas se han hecho habituales en esta sede ¿por qué decidieron darle uso si está aún en reparación?
Al principio sólo era la obra civil, los vecinos, la gente, preguntaban, yo quería demostrar al pueblo de Caibarién qué era la UNEAC y qué era capaz de hacer la UNEAC, decidimos empezar a dar una muestra del arte de primer nivel en las primeras salas: conciertos, conferencias, para que ya las personas conozcan las proyecciones y el futuro de la UNEAC en esta ciudad.
¿Cómo sueña Leonel Vicens este local una vez terminado?
Yo lo sueño como un palacio del Arte, pienso que desde las personas que vamos a trabajar aquí, hasta el edificio, debe ser todo amor, quien entre aquí debe sentir la satisfacción que brinda el ambiente arquitectónico agradable conjugado con las personas que debemos lograr el complemento final. Por eso desde ya, hablo claramente con el grupo que va a trabajar aquí, una plantilla tan pequeña como quienes intervinimos en la reparación, tienen que saber que haremos muchas actividades a la vez, que quizás no estén en su contenido, pero que requieren de estar sensibilizados con lo que queremos lograr, la consagración es la palabra de orden en la UNEAC de Caibarién.
No termino aún de bajar la escalinata de la casona de la UNEAC en Caibarién y mi entrevistado ya está encima del andamio con un pote de pintura verdeazul y una brocha… me voy con Martí en el pensamiento: “Hacer es el mejor modo de decir”.




La Peregrina

Nadie puede decir con exactitud cuándo apareció con su humilde estampa, aparentemente solo buscaba alimento y por esa razón se acercaba a un sitio tan concurrido, al principio algún que otro le hizo una caricia, también recibió uno que otro puntapié; optó por refugiarse tras las hileras de asientos, estudiar desde allí a los visitantes y salir solo si fuera pertinente.
De su vida anterior no se conoce nada, aunque evidentemente la tuvo, pues era adulta cuando se acercó sin estridencias ni excesivas demostraciones de amistad, más bien comedida, a ese sitio donde las gentes preferirían nunca más volver, porque solo huele a dolor, flores y muerte. Quizás vino con un dueño perdido para siempre.
A pesar de la consternación y sobriedad que impone el lugar,
un día alguien notó que acompañaba los entierros, esperaba el discurso de último adiós y regresaba a la funeraria sin desviarse a ningún otro sitio. Y así de ida y regreso tantas cuantas veces peregrinaran los diversos grupos de desconocidos dolientes.
No tenía nombre, comenzaron a llamarla “Niña”, desarrolló ese instinto de los perros abandonados para identificar a los buenos, los temerosos o los malos humanos, en consecuencia del cual saludaba, se mantenía a distancia o pasaba indiferente.
Tampoco sabemos quién la llamó por primera vez Peregrina, pero de seguro aludía a esa costumbre de acompañar las caminatas que la tradición mantiene como tributo a nuestros muertos; el caso es que ya su nombre y la historia se extienden a la tradición popular.
Solidaria como muchos debieran aprender a serlo, la Peregrina de Caibarién ha encontrado benefactores con intenciones de adoptarla: un anciano que vive junto a la funeraria local, la encargada de la oficina del recinto mortuorio, los artistas que remozan como sede una casona cercana; pero ella siempre vuelve a sus caminatas.
Una anécdota cuenta que parió en la zona comercial y hasta allá fueron a buscarla con cría y todo, hace poco un hombre pasó por la céntrica calle Jiménez con ella atada y la pretensión de llevarla a su domicilio, desde una barbería salió otro, la desató y la devolvió al entorno y misión que escogió por si misma; su más reciente prole de ocho cachorros crece en el sótano de la sede de la UNEAC, y ya está pactada la esterilización para garantizar tranquilidad al barrio y seguridad a la Peregrina.
Ignoro cuánto tiempo más nos acompañará en los momentos de dolor por la pérdida de un pariente o amigo, recuerde que nadie sabe de su vida e historia anterior; es cierto que no tiene pedigree, ni collar, le falta aseo y sus pechos fláccidos cuelgan un poco; pero ojalá sea por mucho, pues de tal mesura y solidaridad pudieran aprenderse varias lecciones.






