Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2011.

Una lección de periodismo del Indio Naborí

20110701212346-nabori.jpeg

A veces tardamos años en transitar un camino y alguien en un segundo nos devela cientos de claves.

Desde niña escribí cuanto me impresionaba, gané concursos por mi redacción y ortografía avanzadas para mi edad, lo que me valió fama de estudiante perfecta, también por aquella manía de alisar uno por uno antes de sentarme los tachones de la falda, que mi madre endurecía con almidón...ufff...Y yo no quería ser tan tiesa, ni tan perfecta, cuanto más crecía mayores eran mis deseos de salirme de lo establecido y hasta cometí varias "locurillas", pero algo no variaba, mi deseo de contar, opinar e inventar mis propios textos.

Puede que parezca una autobiografía, pero tenga paciencia, que esta "autosuficiente" memoria llevará hasta la lección que aprendí hace tiempo del Indio Naborí.

Cuando me preguntaron en la secundaria básica por mi vocación para llenar aquel expediente escolar que se convertía en arma de terror ante las indisciplinas, dije sin titubeos que sería periodista; interrogada cada curso hasta el último de preuniversitario afirmé lo mismo; pero en el momento decisivo no tuve oportunidad...porque las únicas dos plazas asignadas a Villa Clara para cursar dicha carrera en la admirable y deseada Universidad de La Habana, eran para dirigentes de la UJC y yo...no lo era. Primera enorme decepción y gran escollo en mi futura vida profesional.

Así escogí una carrera de letras que me permitió además ejercer la docencia, otra forma de contar, opinar y hasta inventar mis propios textos, y pasaron los años mientras buscaba la forma de hacer periodismo aunque no me pagaran un centavo por ello. Caibarién, mi tierra adoptiva, tenía una emisora de radio, pero no me decidía, hasta que alguien con poder de decisión vetó mi entrada a un trabajo con enormes ventajas económicas, que necesitaba aunque en él no dijera ni pío y mi realización se fuera por los vericuetos de ropa y comida, en momentos en que se trataba de sobrevivir y luego soñar.

Pero vuelvo a la historia, bastó que alguien limitara mi libertad de elección para que me plantara en la puerta de la emisora y rogara una plaza aunque fuera de limpieza, que al menos me pondría más cerca del periodismo. Pero, mi estrella, mi santo y la licencia de maternidad de Maricela Alonso, me pusieron de inmediato en el departamento informativo de Radio Caibarién como periodista que atendía el sector de la Cultura. !A cumplir los sueños!

¿Y el Indio Naborí? Calma, por favor, que mi ego necesita un poco de historia.

Pues me instruyen en que, como parte del código de ética: no grabe si el entrevistado no consiente en ello, que coordine previamente las entrevistas para que la persona se prepare, incluso le dé un temario para hacer más coherentes sus respuestas...Y decido llamar al Indio Naborí porque sus primeras obras se publicaron en revistas de Caibarién.

Venía un ciclón, pero no podía dejar que rompiera mis planes, llamé, salió su esposa, de fondo escuchaba martillazos, muebles corridos de lugar; ella, dulce y atenta, me advirtió que el poeta no se sentía bien, pero lo puso al teléfono, lo saludé con el corazón sonándome en las sienes, le expliqué mi deseo de entrevistarlo sobre Ramón Arenas y las revistas Rumbos Nuevos y Archipiélago, le pedí fecha y horario, pero comenzó a hablar al paso que su voz se hacía más clara, sentía como si viviera aquellos tiempos de la Casa de los Poetas:

Yo no lo recuerdo con ese nombre que tú me dices, nosotros le decíamos Ramiro, recuerdo que era muy alegre, siempre animaba aquellos encuentros en la Casa de los Poetas en el Cerro, él era el que se paraba allí delante para empezar con una cosa muy graciosa que ya casi no recuerdo como de "ajo con col, caracol con col con ajo". Él y yo teníamos largas conversaciones sobre la poesía, siempre me estimulaba mucho, me reconocía mi forma novedosa de hacer la décima: Para mí fue un honor que me publicara en su revista un poeta y periodista como él, me abrió los caminos a mí que era un desconocido, y eso se lo agradezco mucho. De aquellas tertulias en la Casa de los Poetas recuerdo que estábamos allí Mario Rodríguez Alemán, Raúl Ferrer, un grupo grande, algunos eran universitarios, otros trabajadores con intereses literarios, eran los sábados, primero en el cerro, en casa de un tabaquero que se llamaba Pancho Arango...No sé si eso es lo que te interesa.

Y yo: Claro, eso mismo, qué bueno...pero yo soy de la radio y lo necesito en audio ¿cuándo lo llamo?

Y Naborí en medio de los martillazos:

Mira, niña, viene un ciclón y tú me dices que no grabaste, pues anótalo que yo tengo que evacuarme para casa de unos amigos.

No recuerdo hasta entonces haber pasado otra pena igual, después si las hubo y quizás las cuente más adelante; por cierto, todas relacionadas con este llamado "oficio de instruso", esta me dejó varias  enseñanzas que transmito:

1. Graba y después pides permiso

2. No molestes a las personas en situaciones de evacuación con otros temas

3. Si no grabaste, anota lo que recuerdes que siempre te servirá

Cinco minutos fueron suficientes para demostrarme cuánto debía aprender y qué diferente era soñar con ser periodista a serlo de veras, aún lo intento tratando de aprender todos los días.

Etiquetas: , , , , , , ,

Mi vida de escritora secreta

20110715202223-maquina-escribir.jpeg

Acabo de leer un artículo de  Leila Macor publicado en el sitio www.elcastellano.org  que me parece muy ocurrente, ella cuenta que ajustó su gramática a los amores que fue sintiendo durante su vida, así adoró o detestó el punto y coma, los dos puntos, los adjetivos y los adverbios… y me recuerda mi propia experiencia con la literatura…

Existen dos acontecimientos trascendentales en mi vida de escritora secreta, el primero relacionado con el amor y el segundo con el engaño (no en el amor, dejo claro).

Tenía unos 18 años,  estaba enamorada como un tren…bueno, para mejorar esta metáfora “con la fuerza de un tren”, y como tantos a esa edad, me salían versos a borbotones; me creí entonces dotada para la poesía y escribí “aquello” que tuvo el ridículo y adolescente título de “Tú eres para mí”, y se lo solté al desgraciado, perdón, quise decir al agraciado; debo decir que tuvo la paciencia para escucharlo hasta el final, me miró y sencillamente dijo: “Qué malo está eso”.

Sigo escribiendo poesía, otros desgraciados, ¡vaya con la confusión de palabras! otros agraciados, las han provocado, pero ninguno más las ha conocido, ahora son mías, secretas e igual de malas, quizás cuando muera y mis hijos registren los rincones, encuentren papelitos por todas partes, para entonces adelanto que las menos malas están en la gaveta de la mesita de noche.

Mi otro encuentro con la literatura fue hace unos diez años; un primo que escribe los poemas más locos y mejores que haya leído, llegó con sus manuscritos al dorso de trabajos de Química de sus ex alumnos de preuniversitario, me pidió se los transcribiera porque un amigo editor en España se los iba a publicar, dejé todo lo que tenía por hacer y me dediqué a la obra.

Cada noche venía, charlábamos con café de por medio, leíamos aquellos poemas suyos, me contaba la última conversación con el editor español…hasta que le enseñé, inspirada por tal complicidad creativa, mi libro para niños, que fue escrito para hijos, amiguitos y parientes pequeños, sin aspiraciones editoriales.

Mi primo dijo que aquello era genial, con rapidez de primo llamó al empresario, el hombre se interesó… mi hija estaba a punto de cumplir quince, con los euros del libro podría pagar la fiesta, la ropa nueva y sus fotos. Siguieron las tertulias del café nocturno y yo, tecleando poemas del primo. Hasta que alguien con poca fe en la humanidad, me preguntó por la editorial, que si podíamos mandarle un correo al hombre de España, que si yo había firmado un contrato…gente mal pensada…y apenada de ofender al primo, le pedí algunos datos…Nunca más volvió.  

Por suerte mi genial libro para niños titulado “Los García de Palo Quemao” sigue en casa, es tema de conversación de vez en cuando, sobre todo cuando hablamos de los tantos fraudes protagonizados por el primo de los poemas locos o cuando algún nuevo parientito aprende a leer y me dicen: “préstale el libro, para contarle cómo éramos”.

Etiquetas: , ,



Sanie Novo, de Caibarién, sorprendió a todos en la bahía

Sanie Novo sorprendió a todos en la bahíaLa adolescente de Caibarién, Villa Clara ganó oro individual y por equipos, además de plata general. Fue la mejor atleta del torneo y en total aportó a su delegación cuatro medallas y 97 puntos
Tomado de:Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
15 de Julio del 2011 22:37:33 CDT
Matanzas.— Una menudita adolescente de 13 años ha acaparado la atención de los técnicos y de la afición al deporte de las velas.

Sanie Novo Ruiz engaña a cualquiera a primera vista, pues apenas tiene 43 kilos de peso y es de baja estatura. Pero lo cierto es que sorprendió a todos en las competencias de optimis.

Natural de Caibarién, en Villa Clara, hace apenas dos años que practica tan complicada disciplina en la Academia Deportiva Marcelo Salado, de esa localidad.
Su entrenador, Pedro Suárez Alfonso, está feliz con su pupila, quien asiste a sus primeros Juegos Escolares.

Sanie ganó oro individual y por equipos, además de plata general. Fue la mejor atleta del torneo y en total aportó a su delegación cuatro medallas y 97 puntos.

«Me siento muy bien en el optimis, es más pequeño y navega bien», nos dice con cierta timidez, pues acababa de recibir en la ceremonia de premiación sus cuatro preseas frente a todos los contrincantes y el resto de su equipo.

«Me gusta este deporte y pienso seguir preparándome para los próximos Juegos Escolares y otras competencias», asiente la pequeña, que desde quinto grado navega en esta modalidad. Reconoce que los entrenamientos son fuertes, todos los días de 1:30 hasta las 5:00 de la tarde.

En esta oportunidad, durante cinco días, tuvo que competir nada menos que en 12 regatas, a veces con poco viento y otras veces más intenso, en agotadoras jornadas. «La bahía de Matanzas me trajo suerte, es buena para competir», asegura Sanie, quien es también una dedicada estudiante.

Para su archivo
El optimis se conoce como regata y tiene un trazado establecido alrededor de cuatro boyas fondeadas.
El recorrido entre una boya y otra se llama piernas, y en cada competencia se navegan cuatro piernas por regata, con diferentes rumbos de viento.
El tiempo máximo de una regata debe ser de 45 minutos y la distancia entre boyas es aproximadamente de 1 500 metros. (Fuente: EcuRed)

Etiquetas: , , , , ,

16/07/2011 14:12 mipedacitodecuba Enlace permanente. Noticias No hay comentarios. Comentar.

En el umbral de otros tiempos

20110722202147-graduados.jpg

Este jueves el parque principal de la ciudad recibió asombrado una avalancha de caibarienenses; vestían sus mejores galas, sonreían, querían perpetuar en fotos sus abrazos. Eran los mismos que cada día, más que caminar, vuelan esa cuadrícula perfecta; sin embargo, esta vez no tenían apuro: un pliego de papel alba en sus manos parecía cambiarlo todo, ¿parecía dije?

De hecho, el pergamino reunía en sí sueños, desvelos, sacrificios, aplazamientos y alegrías: era el título universitario de cada uno de ellos, el peldaño más alto para algunos, una pausa en el ascenso para otros, ansiosos ya de continuar.

Este jueves, de nuevo, las sedes universitarias de Caibarién graduaron a sus licenciados, médicos e ingenieros, en un acto que reconoció públicamente a los mejores, elogió el esfuerzo de todos y estableció nuevos compromisos.

La emoción flotaba en el aire del Teatro América, cuyas añejas cortinas guardan recuerdos de tantos y tantos años como sede de graduaciones de todo tipo.

Alguien pronunció la frase de siempre: “le agradezco a la Revolución”, pero lo dijo como si nunca antes se hubiera proclamado; pues en su caso, que era el de tantos allí, solo esta iniciativa pudo rectificar el rumbo de vidas adultas y trajo una nueva oportunidad a quienes consideraban concluida su etapa estudiantil.

Entonces la frase pareció recién inventada, adquirió nuevo sentido, se redescubrió en las vivencias de hijos ya graduados que asistían ahora al logro de sus padres, de parejas cuyo sacrificio común trajo el título a uno y el éxito para ambos.

Concluido el acto, brotaron del histórico teatro al no menos entrañable parque, graduados y graduadas de todas las edades, en un abrazo nuevo que cerró una etapa y los situó en el umbral de otros tiempos.

Foto: Graduación Univ. Deporte Santa Clara (tomada de Vanguardia)

Etiquetas: , , , , ,

22/07/2011 13:21 mipedacitodecuba Enlace permanente. Opinión No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris